Chile liberó a un sicario por error y alertan que podría estar en Argentina
Un peligroso miembro del Tren de Aragua acusado de asesinar a un empresario, fue excarcelado de inmediato mediante una resolución electrónica en el país trasandino y ahora se teme que se encuentre en la región patagónica.
- Policiales
- Ago 11, 2025
La justicia chilena liberó por error a uno de los sicarios más buscados de la región, Alberto Carlos Mejía Hernández, un venezolano de 18 años acusado de asesinar a un empresario en Santiago de Chile y vinculado a la peligrosa organización criminal Tren de Aragua. Ahora, las autoridades de la Patagonia argentina están en alerta, ya que se sospecha que el criminal podría estar escondido en la región, tras su liberación inesperada.
El Ministerio de Seguridad de Santa Cruz emitió un alerta sobre la posible presencia de Mejía Hernández en la Patagonia. El venezolano, acusado de asesinar al empresario chileno José Felipe Reyes Ossa el pasado 19 de junio en la comuna de Ñuñoa, tiene varias características distintivas que podrían ayudar a su identificación, mide 1,74 metros, tiene tez morena y un tatuaje en el dorso de la mano derecha que representa el rostro del dios mitológico Zeus. Las autoridades locales pidieron a la ciudadanía que, en caso de tener información sobre su paradero, se comuniquen de inmediato al 911.
Mientras tanto, aunque en Perú afirmaron que el sicario llegó a ese país en taxi, los últimos avances en la investigación sugieren que Mejía Hernández podría haberse desplazado hacia la Patagonia argentina. En este sentido, Pedro Prodromos, ministro de Seguridad de Santa Cruz, subrayó que, si bien no hay evidencia de que miembros del Tren de Aragua operen en la región, las autoridades no quieren arriesgarse a que el peligroso criminal llegue a la zona.

Por su parte, las autoridades argentinas, al tomar conocimiento de la situación, comenzaron a recabar información sobre el historial del sicario. Según fuentes judiciales, el asesinato de Reyes Ossa fue un trabajo de sicariato ejecutado por el Tren de Aragua, una organización criminal de origen venezolano que se ha expandido por varios países de América Latina. La investigación reveló que, inicialmente, uno de los sospechosos fue identificado como Osmar Alexander Ferrer Ramírez, pero pronto se descubrió que esa identidad era falsa, y en realidad se trataba de Mejía Hernández.
El 9 de julio, la justicia chilena formalizó las acusaciones contra el sicario por homicidio, y la jueza Irene Rodríguez dictó prisión preventiva, considerando no solo el peligro que representaba para la sociedad, sino también el «riesgo de fuga». Sin embargo, en un giro inesperado, el 10 de julio la misma jueza ordenó la excarcelación de Mejía Hernández mediante una resolución electrónica, lo que permitió que el sicario quedara en libertad de inmediato.
Este hecho generó un escándalo en el sistema judicial chileno, que ahora enfrenta investigaciones por posible «manipulación en el sistema informático del Poder Judicial». Tras confirmarse la verdadera identidad de Mejía Hernández, la Policía de Investigaciones de Chile (PDI) intensificó los esfuerzos para ubicarlo, elevando la alerta a nivel rojo en toda la región y alertando a otros países, incluidos Argentina, Perú y Venezuela.

