MIéRCOLES, 21 DE OCT.

Rosario recibió a más de 4 mil chicos por la 41ª edición del Encuentro Nacional de Minibásquet

El evento reunió a 97 instituciones deportivas y se desarrolló del 14 al 17 de agosto, culminando con una emotiva ceremonia en el Monumento Nacional a la Bandera. Con espíritu festivo, formativo y solidario, se consolidó como uno de los encuentros más importantes del minibásquet argentino.

Este domingo 17 de agosto culminó en la ciudad de Rosario la 41ª edición del Encuentro Nacional de Minibásquet, un evento histórico y federal que reunió a más de 4.000 chicos y chicas de 97 clubes de distintas provincias. Durante tres días, el deporte, la amistad y el compañerismo fueron los grandes protagonistas de una fiesta que ya es un clásico del calendario nacional.

El cierre se realizó en la emblemática explanada del Monumento Nacional a la Bandera, con la presencia de autoridades provinciales, municipales y dirigentes de la Asociación Rosarina de Básquetbol, entidad organizadora del evento.

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“Un marco imponente como cada encuentro nacional”, destacó Ricardo Bottura, tesorero de la Asociación Rosarina de Básquetbol. “Este año casi superamos los 90 clubes. Vinieron chicos, padres, entrenadores, dirigentes… todos disfrutaron de tres días de básquetbol y de amistad, de compartir. Eso es lo que nosotros destacamos”, expresó orgulloso a Conclusión.

El encuentro se caracterizó por una fuerte impronta solidaria y federal: muchas delegaciones fueron alojadas por los clubes locales o incluso en hogares de familias anfitrionas. “Después se devuelve la visita. Es una manera de hacer amistades y de generar redes entre instituciones. Esto se viene repitiendo hace 41 años”, explicó Bottura.

Los participantes, de entre 6 y 12 años, vivieron una experiencia inolvidable en la que se mezclaron partidos, juegos, actividades recreativas y festejos por el Día de las Infancias. “El entrenador del minibásquet tiene un rol muy especial: más allá de lo técnico, acompaña la infancia. Y acá también se celebra esa conexión: muchos se quedan a comer juntos, comparten fuera de la cancha. Eso habla del espíritu del básquetbol y del deporte en general», celebró Bottura.

A pesar del contexto económico, que limitó la participación de delegaciones de regiones más alejadas, el evento reafirmó su carácter inclusivo y participativo. “Hoy por hoy, por una cuestión de costos, vinieron más que nada de provincias cercanas, pero seguimos sosteniendo el encuentro con la misma energía”, concluyó el tesorero.

Con casi medio siglo de trayectoria, el Encuentro Nacional de Minibásquet en Rosario sigue siendo mucho más que un evento deportivo: es una celebración del juego, la formación en valores y la construcción de comunidad.

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