Moreno Ocampo, doctor Honoris Causa de la UNR: “Hay jueces que son amigos del poder”
El reconocido fiscal del Juicio a las Juntas Militares recibió el título Honoris Causa de la UNR. "El Nunca Más se consolidó como la piedra fundamental de la democracia argentina. Que Milei lo use significa que es de todos", comentó en diálogo con Conclusión.
- Ciudad
- Sep 2, 2025
Entrevista: Pablo Kassabian
En 1985 Luis Moreno Ocampo fue el fiscal Adjunto del Juicio a las Juntas militares. Lideró la investigación que demostró las responsabilidades de los comandantes militares por el accionar de sus tropas. En 1986 participó en el juicio al general Ramón Camps y personal de la Policía de la provincia de Buenos Aires.
Luego, como fiscal de la Cámara Federal desde 1987 participó en procedimientos por graves casos de corrupción, otras investigaciones contra los comandantes militares de la Guerra de Malvinas y contra los líderes de la ultima rebelión militar ‘carapintada’ realizada en 1990.
Fue el primer fiscal General de la Corte Penal Internacional (2003-12), una institución que transformó en permanente el legado de Nuremberg. Moreno Ocampo tuvo que decidir en que países debía intervenir la Corte, organizar la investigación de los crímenes y el litigio frente a los jueces.
Este martes, en el espacio Cultural Universitario (ECU) recibió el título de Doctor Honoris Causa de la Universidad Nacional de Rosario y brindó una conferencia al público titulada “La justicia y la protección de nuestros derechos en 1976, en 1985 y en el 2025”. En este marco, el legista mantuvo una charla con Conclusión.
– ¿Qué se siente recibir este reconocimiento por parte de la UNR?
– Me gusta que no sea solamente por el Juicio a las Juntas sino también por algo que hice hace poco, como abogado particular, que fue ocuparme de ayudar a la gente de Armenia en la región de Nagorno Karabaj, que sufrieron un genocidio. Y que por razones geopolíticas, Estados Unidos lo necesita negar. Así que hay una lucha por establecer una ley en todo el mundo. La vida me puso en el lugar de hacer estas tareas, lo cual me reconforta. Tenemos que aprender del pasado para mejorar el futuro. Cuarenta años después de las Juntas Militares podemos aprender qué hacemos con el crimen organizado, el conflicto de Gaza o con lo de Armenia.
– ¿La justicia puede ir a fondo en estas problemáticas?
– El Juicio a las Juntas lo hicieron jueces, fiscales y defensores, pero fue en un contexto más grande. El presidente de la Nación Raúl Alfonsín propuso el no a la amnistía y sí al juicio a los comandantes. Hubo un acuerdo entre todos los partidos, incluso Álvaro Alsogaray, que era como el libertario de esa época. Desde ese momento, la elite argentina no usa más al poder militar para hacer golpes de estado. Esa fue una transformación fundamental, no suficiente, pero muy importante.
– A 40 años del Juicio a las Juntas, hay voces que hasta rechazan a las Madres de Plaza de Mayo, esa vuelta al neofascismo, ¿qué opinión le merece?
– En una democracia hay muchas voces. Me parece interesante que el Nunca Más se consolidó como la piedra fundamental de la democracia argentina. Así como Kirchner enfatizaba la narrativa de las personas que militaban socialmente en esa época, el presidente Milei enfatiza la narrativa de las víctimas de la guerrilla. Pero todos se apoyan en el Nunca Más. Me parece genial que el presidente utilice el Nunca Más, porque eso quiere decir que es de todos. Cada cual lo usa también para llevar agua a su molino, pero es de todos.
– Con relación al caso de los audios de Karina Milei, ¿puede interferir un juez en el trabajo periodístico?
– Ese caso lo van a revisar los jueces de Apelación, y puede llegar a la Corte Suprema. En la época militar una mujer fue a hacer la denuncia del secuestro de su sobrino, y cuando llegó a la comisaría se dio cuenta de que la responsable había sido la Policía. Hoy tenemos instituciones que nos pueden proteger.
– ¿Hoy hay separación de los poderes del Estado?
– Después de la ley de Obediencia de Vida, empezamos a investigar la corrupción en la época de Menem porque consideraba que la Justicia debía investigar esos casos. Y un ministro de Menem decía que había jueces amigos y otros enemigos. Arslanian, que era ministro de Justicia, dijo que esos jueces amigos le iban a dar una puñalada, y en la época de De la Rúa lo metieron preso. Son amigos del poder, lamentablemente nadie lo corrigió. El hecho de que haya habido estos jueces quiere decir que los presidentes decidieron proteger su propia corrupción.
– Por último, ¿qué significó Strassera para usted?
– Strassera fue quien me abrió las puertas de un cambio fundamental en mi vida. Me pidió ayuda y yo le dije que en mi vida había hecho un juicio penal. Y él me dijo que era mejor porque si se hacía la investigación como siempre no íbamos a ir a ningún lado. Así que me cambió la vida. En la universidad uno estudia que la Policía nos protege de los malos, en este caso fueron las fuerzas de seguridad las que perpetraron los crímenes, que era ordenados por el presidente de facto. Era rato porque la gente en general apoya a los buenos, pero mi mamá, por ejemplo, apoyaba a Videla. Estaba todo al revés. Y fue fascinante ver cómo se fue transformando.
Durante los años 90, Luis Moreno Ocampo estableció un estudio de abogados en Buenos Aires con Hugo Wortmann Jofre, organizó programas de control de corrupción de compañías de servicios público como Telecom, Edenor, Gas y el Correo Argentino. También trabajó en programas anti corrupción en ONG como Poder Ciudadano y Transparency International y como consultor del Banco Mundial y del BID.
Además, fue Profesor visitante de las Universidades de Stanford y Harvard. Recibió la Legión de Honor del gobierno de Francia, fue distinguido por Foreign Policy como uno de los 100 pensadores globales y The Atlantic lo incluyo entre los “Brave Thinkers” (pensadores valientes), una lista de personas que arriesgan su reputación, fortunas y sus vidas persiguiendo sus ideas.

