JUEVES, 04 DE JUN.

Cocaína de autor: condenan a 35 y 24 años a pareja narco de Venado Tuerto que “firmaba” la droga

La Justicia Federal condenó a un preso por liderar una organización de comercio de estupefacientes, y también a su novia, una mujer ligada a atentados al Poder Judicial en nombre de la banda Los Monos.

 

En el marco de una serie de juicios abreviados acordados entre el Ministerio Público Fiscal y las defensas, el Tribunal Oral Federal (TOF) N°1 de Rosario condenó a penas de hasta 12 años de prisión a 23 integrantes de la banda narcocriminal liderada por Mauro Nahuel Novelino, quien desde prisión lideró una asociación ilícita que, entre abril de 2021 y octubre de 2022, se dedicó al comercio de estupefacientes y al acopio armas, entre otros delitos, en la ciudad de Venado Tuerto y en otras localidades del sur de Santa Fe. Al unificarse con otra sentencia condenatoria, Novelino acumuló una pena de 35 años, al igual que su pareja, Lucía Uberti, quien recibió un castigo de 24 años de encierro, porque ya había sido condenada por atentados edificios del Poder Judicial de Rosario a nombre la narcobanda Los Monos. La pareja narco tenía una particularidad: sellaban los ladrillos de cocaína que vendían en bajo relieve con la iniciales de sus nombres “L.N”. Y también con una corona.

La investigación estuvo a cargo del fiscal Javier Arzubi Calvo, que al momento de la intervención era titular de la sede descentralizada de Venado Tuerto, mientras que la instrucción la llevó adelante el juez federal de esa ciudad, Aurelio Cuello Murúa.  El tribunal integrado de manera unipersonal por el juez Germán Sutter Schneider homolgó ocho acuerdos alcanzados entre la Fiscalía y las defensa de los 23 acusados por medio de procedimientos abreviados.

Los delitos reprochados fueron asociación ilícita, tráfico en la modalidad de comercio de estupefacientes, agravado por la intervención de tres o más personas en forma organizada, de acuerdo al grado de participación criminal; acopio y tenencia ilegitima de arma de fuego de uso civil y municiones sin la debida autorización, según informó el Ministerio Público Fiscal (MPF).

De acuerdo a la acusación, el grupo llevó adelante en forma organizada, bajo financiamiento y coordinación de Novelino desde su lugar de detención, el comercio de sustancias estupefacientes, principalmente en Venado Tuerto, entre abril de 2021 y octubre de 2022.

 

 

 

Además de Novelino y Uberti, el grupo estaba integrado por Nadia Novelino (hermana de Mauro), Santiago Castro, Facundo Rodríguez, Eric Gualpa, Maximiliano Acosta, Diego Frúa, Elbio Rojas, Fabricio Monsalvo, Alejandro Giménez, Ingrid Florindo, Romina García, Idalia González Sotelo, entre otros, destinado a cometer diversos delitos, como coacciones agravadas y acopio y tenencia de armas, “con el objetivo de ejercer el control territorial y obtener financiamiento para desplegar actividades de tráfico de drogas”.

“Quedó acreditada la existencia de un núcleo asociativo con fines delictivos varios, dirigido por Mauro Novelino, quien, aun hallándose privado de su libertad, procuró desde su lugar de alojamiento el financiamiento, organización y control territorial de la actividad ilícita principal que comandaba, valiéndose para ello de la colaboración activa de sus consortes de causa, así como de familiares y parejas”, remarca la sentencia.

Celulares en la cárcel

La investigación se inició en 2021 cuando se secuestraron gran cantidad de teléfonos celulares en las celdas que ocupaba Novelino mientras estuvo detenido en cárceles de las provincias de Salta y Chaco. Se procedió a la transcripción de los mensajes de audio e incorporación de imágenes de la aplicación WhatsApp de uno de los teléfonos secuestrados, del que se obtuvieron más de 140 chats, 11.200 archivos de audio y 35.000 de imágenes, y más de 570 videos.

Aproximadamente 50 de esos chats referían a distintos delitos, como compra y elaboración de estupefacientes, precursores químicos, compra de armas, dijo el fiscal. Las conversaciones eran mantenidas con distintas usuarias y usuarios agendadas por sus nombres de pila, alias o referencias.

Esos intercambios demostraron que Novelino y Uberti tenían un vínculo cotidiano para orquestar las maniobras. La joven, de 31 años, estuvo ligada a la banda de Los Monos y cumple condena a 20 años de prisión por su participación en una saga de atentados a balazos contra edificios del Poder Judicial de Rosario en 2018.

 

 

Adquirían material estupefaciente puro (“pulen”, “pulenta”, según la terminología que se dedujo de los chats), precursores químicos (“lido”), armas de fuego y municiones (“picos”, “confites”) en la ciudad de Córdoba, que luego ordenaban trasladar a Venado Tuerto. La droga era estirada en domicilios que alquilaban Nadia Novelino y Castro.

Cocaína con firma

Cada una de esas instancias se encuentran acreditadas a partir de los peritajes de los teléfonos, de los que surge que, tanto Novelino como Uberti daban instrucciones para que Nadia y Castro recibieran los materiales, los estiren, lo distribuyan, realice cobranzas, se ocupen de la gestión de los alquileres temporales, alojen a personas que venían convocadas por Mauro, y “marquen” domicilios de deudores o “enemigos”.

De todos esos pasos Mauro solicitaba fotografías, que la mayoría de las veces compartía con Lucía. Las comunicaciones telefónicas entre ellos eran constantes y permanentes, con intercambios diarios de más 600 archivos de audio y video, según los peritajes.

En una oportunidad Mauro le solicitó a uno de sus colaboradores que colocara junto a los ladrillos de cocaína un cartel con su nombre y apellido, imagen que compartió con Lucía y “Kinino”, a quien le ofrecía la droga. Esos ladrillos llevaban distintas marcas de la organización, entre ellas una corona o las iniciales “L.N.” correspondientes a sus nombres de pila (Lucía y Nahuel).

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