DOMINGO, 19 DE JUL.

Emblemática zapatería de Mar del Plata en crisis: «La idea es no cerrar, pero no tenemos a quién venderle»

Una tradicional zapatería del centro marplatense enfrenta graves dificultades económicas debido a la caída de ventas y la apertura de importaciones. A pesar de los esfuerzos por revertir la situación mediante una liquidación de stock, su propietario teme tener que cerrar el negocio tras 15 años de funcionamiento.

 

Una emblemática zapatería de la ciudad de Mar del Plata, «Calzados 4X4 Todo Terreno», atraviesa una difícil situación en plena crisis económica que afecta a la industria nacional. Desde su local en la avenida Pedro Luro y con dos sucursales en ferias barriales, la tienda comenzó a liquidar su stock con el objetivo de salvar su negocio. Sin embargo, su propietario, Jorge Tarasi, expresó que la falta de demanda y la creciente competencia de productos importados están empujando a la empresa hacia un punto crítico. «La idea es no cerrar, pero no tenemos a quién venderle», afirmó.

La apertura de importaciones impulsada por el Gobierno nacional, que permitió un aumento en el ingreso de calzado extranjero, ha tenido efectos adversos en los comercios locales. Tarasi señaló que «el 70% de los productos que vende su zapatería son importados, aunque aclaró que no tiene quejas sobre la calidad ni el precio de la mercancía. Sin embargo, la falta de compradores se ha vuelto un problema insostenible. «Compré a buen precio, pero no tenemos a quién venderle», explicó.

El comerciante añadió que, para afrontar la temporada de invierno, adquirió mercadería «para un volumen normal», pero solo pudo vender la mitad. Esta caída en las ventas lo llevó a endeudarse con el banco y a poner en marcha una liquidación de 2×1, con la esperanza de recuperar algo de dinero. Sin embargo, la situación sigue siendo desesperante. «Estamos al límite», reconoció Tarasi, quien tuvo que rescindir toda rentabilidad para seguir operando.

A esta crisis se le suma la competencia de plataformas extranjeras que venden calzado a precios muy bajos, por debajo de los costos nacionales. «No podemos competir. Estamos inundados por mercadería importada y páginas de calzado e indumentaria que operan sin regulaciones», alertó.

Según Tarasi, la caída en las ventas se resintió igualmente en las tres tiendas que administra. El local del centro, históricamente el más rentable, ha visto una reducción drástica en la demanda, mientras que los comercios de barrio han tenido una rentabilidad nula. «A medida que colegas cierran, más gente queda fuera del circuito», reflexionó el comerciante.

Este escenario le recuerda a Tarasi a la crisis económica de la década de los 90, durante el gobierno de Carlos Menem. «En esa época era representante de fábricas nacionales y me fue mal porque se fundieron. Hoy soy comerciante, y el problema es que la gente consume menos. Es muy similar a lo que ocurrió en la segunda parte de esa década, con la diferencia de que en aquella época tuvimos un ciclo económico relativamente bueno antes del colapso», comparó.

Ante la grave situación, la zapatería inició una liquidación de stock en septiembre, ofreciendo promociones de 2×1 para aquellos que paguen en efectivo o por transferencia, y facilidades de pago en tres cuotas con tarjeta. A pesar de los esfuerzos, la incertidumbre sobre el futuro del negocio persiste.

Según la Cámara de la Industria del Calzado (CIC), en 2024 la producción nacional cayó un 12,9%, mientras que las importaciones de productos terminados aumentaron un 21%. Además, la compra de insumos para la producción local disminuyó un 50%, lo que agrava aún más la crisis que enfrentan los fabricantes nacionales.

Últimas Noticias