Celulosa Argentina entró en concurso preventivo y enfrenta una crisis financiera crítica
La empresa, una de las principales papeleras del país enfrenta una deuda millonaria y pérdidas históricas. El proceso de reestructuración está ahora bajo la dirección de su nuevo propietario, el empresario Luis Nofal, quien adquirió la compañía por un dólar.
- País
- Sep 26, 2025
Celulosa Argentina formalizó este viernes 26 de septiembre su concurso preventivo ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial de San Lorenzo. Este proceso judicial, solicitado el 5 de septiembre, marca el inicio de una nueva etapa para la empresa, que enfrenta una grave situación económica, con pérdidas millonarias y una deuda de 128 millones de dólares. Además, la Justicia fijó para el 1° de octubre la audiencia en la que se sorteará un síndico de categoría A, quien será responsable de supervisar todo el proceso concursal.
La crisis de Celulosa Argentina, una de las principales productoras de papel del país no sorprendió al mercado, dada la grave situación financiera de la empresa. En su balance más reciente, correspondiente al 31 de mayo de 2025, la compañía reportó una pérdida integral de $172.634 millones, lo que reflejó una caída del 44% en sus ingresos interanuales. Esta situación, sumada a un patrimonio neto negativo, configuró lo que se considera una «quiebra técnica», lo que motivó la solicitud de concurso preventivo.
Los problemas financieros de Celulosa también se vieron reflejados en la creciente presión de sus acreedores. A comienzos de septiembre, la firma brasileña Bbunker presentó un segundo pedido de quiebra, mientras que la empresa Tecmaco Integral exigió el cobro de $17 millones por cheques rechazados. La compañía también enfrentaba una serie de demandas judiciales relacionadas con su deuda, lo que obligó a la administración a buscar una salida legal mediante el concurso preventivo.
Una semana después de solicitar el concurso, Celulosa Argentina fue adquirida por el empresario Luis Nofal por un valor simbólico de 1 dólar. Nofal, quien ahora controla cerca del 45,5% del capital social de la compañía, asumió el desafío de liderar la reestructuración financiera de la empresa.
Este cambio de dueño se produce en un contexto donde Celulosa, además de enfrentar una crisis estructural, sufrió una caída de la demanda en su sector y un aumento de costos operativos que afectaron gravemente su rentabilidad.
En ese sentido, la decisión de presentar el concurso preventivo no fue una sorpresa, ya que Celulosa Argentina había registrado pérdidas significativas durante el último ejercicio, producto de la caída en las ventas, particularmente en el último semestre, que llegó a un 52% respecto al mismo periodo del año anterior.
Además, la compañía manifestó que los costos de producción aumentaron considerablemente, especialmente cuando se midieron en dólares, y que no pudieron trasladarse a los precios de venta debido a la baja demanda y la competencia de productos importados.
Como consecuencia, derivó en una reducción importante de la rentabilidad bruta y operativa, que alcanzaron -17% y -31%, respectivamente.
Asimismo, la crisis de la empresa se vio exacerbada por el complejo contexto macroeconómico del país, que afectó tanto a la industria papelera como a otras áreas vinculadas al consumo.
Además, Celulosa Argentina cayó en default en mayo de este año, lo que aceleró el proceso de intervención judicial y la necesidad de buscar un proceso de reestructuración para evitar la quiebra definitiva.
La operación de compra por parte de Nofal se realizó con el asesoramiento de la consultora VALO Columbus, que previamente había denunciado a los exdueños de la empresa por presuntas maniobras irregulares.
Ahora, con el control de la compañía en manos de Nofal, se abre un nuevo capítulo para Celulosa Argentina, que deberá enfrentar la reestructuración de su deuda y la recuperación de su rentabilidad bajo una nueva administración.
Este proceso también implicará una revalorización de los activos de la empresa y un posible cambio en su estructura de operaciones para garantizar la continuidad de su producción y la sostenibilidad de sus operaciones a largo plazo.
Con la fecha de la audiencia fijada para el 1° de octubre, las expectativas están puestas en cómo se resolverá el futuro de Celulosa Argentina, que, a pesar de sus dificultades, sigue siendo una de las principales empresas del sector papelero en el país.

