La confianza en el Gobierno volvió a caer en septiembre y alcanzó el nivel más bajo en la era Milei
Según el informe, la baja se dio tras la difusión de un presunto caso de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y luego de la derrota de La Libertad Avanza en las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre.
- Nacional
- Sep 29, 2025
El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG), elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, se ubicó en 1,94 puntos en septiembre, lo que implicó una caída mensual del 8,2% y del 10% interanual, alcanzando el nivel más bajo desde que Javier Milei asumió la presidencia.
Según el informe, la baja se dio tras la difusión de un presunto caso de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y luego de la derrota de La Libertad Avanza en las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre.

La confianza promedio en los 21 meses de Milei se ubica en 2,46 puntos, por debajo de Mauricio Macri en el mismo período (2,60) y por encima de Alberto Fernández (2,14).

Todos los subíndices del ICG mostraron retrocesos: Honestidad de los funcionarios (2,44, -3,7%), Capacidad para resolver problemas (2,38, -3,1%), Eficiencia en el gasto público (1,87, -11,2%), Evaluación general del gobierno (1,57, -11,5%) y Preocupación por el interés general (1,47, -15,1%).

Por perfil, el indicador fue más alto entre los hombres (2,12) que entre las mujeres (1,76); subió entre los jóvenes de 18 a 29 años (2,47, +17,1%) pero cayó en los adultos y mayores. Por región, el Interior registró el mayor nivel (2,13), seguido por CABA (1,78) y el GBA (1,62).


Tras una serie de errores no forzados propios, el oficialismo va perdiendo cada vez más confianza en la sociedad, sacudido por escándalos que destapan la inestabilidad de un programa político y económico que lejos está de convencer.
Pese a la reciente medida de retenciones cero para la exportación de granos, que favoreció a las grandes cerealeras, varios sectores, entre ellos productores rurales, calificaron la iniciativa como electoralista.
Además, el ajuste contra la salud, la educación, la ciencia y los jubilados representó el verdadero termómetro social para expresar el descontento con un Gobierno que, hasta ahora, solo aplicó políticas económicas de retroceso para los trabajadores.

