Alertan por aumento de casos de equinococosis quística: la enfermedad que se transmite al besar a los perros
La equinococosis quística, también conocida como hidatidosis, avanza en el país, y especialistas advierten sobre los riesgos de contagio a través de la saliva o el pelaje de perros infectados. La enfermedad puede ser mortal si no se detecta a tiempo.
- Corazón Animal
- Oct 2, 2025
Ante los casos de equinococosis quística, una enfermedad parasitaria que se transmite por contacto con perros infectados, experimentaron un aumento significativo en el país. La transmisión ocurre principalmente a través de la saliva o el pelaje de los animales no desparasitados, y la infección humana suele producirse al ingerir los huevos del parásito, presentes en alimentos contaminados. Si no se detecta a tiempo, los quistes que el parásito forma en el cuerpo pueden causar graves complicaciones, afectando órganos vitales.
La equinococosis quística es provocada por un parásito que habita en el intestino de los perros, sin causarles daño directo. Sin embargo, estos animales eliminan los huevos del parásito a través de sus heces, lo que facilita la transmisión. En las zonas rurales, el ciclo de contagio se ve favorecido por prácticas como la alimentación de los perros con vísceras de ganado infectado. Esta situación crea un círculo vicioso que es difícil de interrumpir, ya que la transmisión se retroalimenta constantemente entre los animales y las personas.
Aunque el riesgo de contagio se concentra principalmente en áreas rurales o semirrurales, los casos también se registraron en entornos urbanos. Los perros que tuvieron en contacto con animales infectados en el campo, o los que consumen restos de ganado en frigoríficos, pueden transmitir la enfermedad una vez que se trasladan a la ciudad. De esta manera, el peligro de infección se expande más allá de las zonas rurales.
Los síntomas de la hidatidosis pueden tardar años en aparecer, ya que los quistes generados por el parásito se desarrollan lentamente. No obstante, cuando los quistes crecen o se rompen, pueden ejercer presión sobre órganos vitales como el hígado, los pulmones o el corazón, lo que genera síntomas graves e incluso mortales. Según los datos oficiales, entre 2019 y 2023 se registraron en promedio 470 casos anuales, pero en el último año se reportaron 643 casos, un aumento preocupante.
El diagnóstico de la enfermedad se realiza mediante ecografía, y el tratamiento varía según el tamaño de los quistes. En los casos más pequeños, el medicamento albendazol, provisto por el Ministerio de Salud, puede ser suficiente. Sin embargo, para los quistes de mayor tamaño, se requiere intervención quirúrgica.
Los especialistas destacan que la prevención es clave, y recomiendan la desparasitación periódica de los perros y la correcta manipulación de alimentos, especialmente en las áreas rurales, donde el riesgo de contagio es mayor.

