Obispos peruanos llaman a la unidad y la paz ante el aumento de la violencia
La Conferencia Episcopal Peruana expresa su preocupación por el creciente nivel de violencia en el país, instando al Gobierno a escuchar el clamor del pueblo y a trabajar por la paz y la justicia social.
- Religión y espiritualidad
- Oct 8, 2025
La Presidencia de la Conferencia Episcopal Peruana emitió un comunicado en el que expresa su profunda preocupación por la creciente violencia que afecta al país. En particular, los obispos hicieron un llamado urgente a la unidad y la paz, destacando los recientes actos de sicariato y el aumento de la inseguridad en diversas regiones del Perú. Este pronunciamiento se da en un contexto de tensión social, donde las protestas, aunque mayoritariamente pacíficas, reflejan el malestar de amplios sectores de la población que exigen mayor seguridad.
En su mensaje, los obispos reconocen el derecho de los ciudadanos, especialmente los choferes, a manifestarse pacíficamente para exigir el fin de la violencia y un entorno más seguro. Señalan que “cuando las protestas se realizan de manera pacífica y sin intereses políticos, se convierten en un grito justo que reclama atención, escucha y solución”.
De este modo, la Conferencia Episcopal reafirma la importancia de un diálogo constructivo y sincero entre los distintos sectores de la sociedad para abordar la crisis de seguridad que atraviesa el país.
Además, la Conferencia Episcopal instó al Gobierno y a las autoridades competentes a escuchar con apertura y responsabilidad las voces del pueblo, que provienen del sufrimiento, el miedo y el clamor por justicia y paz. Los prelados pidieron a las autoridades que no ignoren las necesidades de los ciudadanos y que tomen acciones concretas para mitigar la violencia, buscando soluciones eficaces y duraderas.
En otro aspecto, la Iglesia hizo un llamado a la unidad de todos los peruanos, independientemente de sus diferencias políticas o sociales. El mensaje subraya la importancia de trabajar juntos por un Perú más seguro y justo, comprometiéndose con la paz, el respeto a la vida y la dignidad humana. “No podemos acostumbrarnos a vivir en medio del temor y la violencia. Las muertes deben parar. Todos juntos debemos construir la paz”, enfatiza el comunicado, apelando al sentido común y a la fraternidad entre los ciudadanos.
Finalmente, los obispos invocaron al Señor de los Milagros para que proteja al pueblo peruano, especialmente a aquellos que más sufren, y para que ayude a construir una sociedad más justa, solidaria y fraterna. Este acto de oración simboliza el compromiso de la Iglesia con la paz y la reconciliación, en un momento en que la violencia y la inseguridad parecen amenazar la estabilidad del país.

