Fallo histórico de la Justicia reivindica la inclusión escolar para niños con Trastornos del Espectro Autista
Un juzgado de La Plata falló a favor del arquero de Independiente y su pareja, al considerar discriminatoria la decisión de un colegio de City Bell que había rechazado la matrícula de sus hijos.
- Judiciales
- Nov 20, 2025
La Justicia de la provincia de Buenos Aires ratificó un fallo que podría transformarse en un precedente para las familias de niños con Trastornos del Espectro Autista (TEA). En una resolución que ya está siendo considerada clave, el Juzgado de Garantías del Joven N° 3 de La Plata hizo lugar a un amparo presentado por Rodrigo Rey, arquero de Independiente, y su pareja para que sus dos hijos sean readmitidos en el colegio José Manuel Estrada de City Bell, después de que la institución se negara a renovarles la matrícula.
El tribunal calificó la negativa escolar como un acto de discriminación indirecta porque, según la resolución, la exclusión generó un impacto desproporcionado debido a la discapacidad de Benicio, de ocho años, quien tiene diagnóstico de TEA. Además, la escuela no pudo probar que su decisión respondiera a una justificación legítima. Le ordenaron a la Fundación que dirige el colegio garantizar “ajustes razonables” para incluirlo, y dispuso que el equipo docente reciba capacitación en discapacidad y derechos humanos para evitar recurrencias.
El fallo también destaca que la escuela no puede invocar arbitrariamente su reglamento interno o el “derecho de admisión” para negar el acceso o permanencia de estudiantes con necesidades educativas especiales. La justicia determinó que el derecho a la educación inclusiva debe prevalecer por sobre normas internas y que la institución debe garantizar la continuidad de los estudios de ambos hijos “hasta la finalización de los ciclos educativos”: primaria y secundaria, según corresponda.
Para la familia Rey, el veredicto es más que una victoria personal. Su abogada, Carla Junqueira, dijo que es un fallo ejemplar porque reafirma que la igualdad y la no discriminación son derechos más fuertes que los criterios administrativos de una escuela privada. Organizaciones que defienden los derechos de personas con TEA también celebraron la medida, al considerar que podría sentar jurisprudencia y beneficiar a otras familias que atraviesan situaciones similares.
Este caso se enmarca dentro de una serie de decisiones judiciales recientes que refuerzan el principio de inclusión educativa en Argentina. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por ejemplo, la Justicia ya había ordenado en 2022 medidas para evitar que escuelas privadas rechacen alumnos con discapacidad, estableciendo mecanismos para denunciar y monitorear esos rechazos.
El fallo no solo da respuesta a la familia Rey, sino que también reaviva un debate más amplio sobre cómo el sistema educativo debe adaptarse para ser verdaderamente inclusivo. En un momento en que el diagnóstico de TEA crece y muchas familias denuncian barreras para la escolarización, decisiones como esta pueden marcar un cambio estructural.
Origen del conflicto
El conflicto comenzó en octubre de 2024, cuando Rey y su esposa recibieron una carta documento del colegio: les informaban que no renovarían la matrícula para sus hijos para el ciclo lectivo 2025. Uno de ellos, Benicio, de 8 años, tiene diagnóstico de TEA, mientras que su hermana, Renata, también fue excluida, según la familia.
Rodrigo Rey denunció que la medida respondía no solo a la condición de su hijo sino también fue una “represalia” por críticas previas que hizo públicamente sobre la falta de adaptación del colegio para atender sus necesidades.
Además, el colegio había ofrecido a Benicio un “espacio de calma”: una sala con una colchoneta para que pudiera regular sus emociones. Según la familia, ese lugar era muy básico, mal equipado y no suficiente para contener sus necesidades sensoriales.
Frente a esa situación, Rey y su pareja presentaron un recurso de amparo legal para asegurar la continuidad de sus hijos en el colegio.
Por qué este fallo puede marcar un cambio
- Jurisprudencia: No es solo un caso más de amparo, puede transformarse en un precedente para que otras familias demanden la inclusión escolar con ajustes concretos.
- Capacitación docente: Obligar a la escuela a entrenar a su personal puede generar un efecto multiplicador, especialmente si otras instituciones toman nota.
- Visibilización: Que una figura pública como un futbolista dé voz a este tipo de reclamos ayuda a visibilizar la problemática del TEA y la necesidad de políticas más robustas.
- Derechos reales, no simbólicos: No se trata solo de permitir el ingreso, sino de garantizar condiciones dignas para que los niños con TEA puedan desarrollarse plenamente en la escuela.

