MIéRCOLES, 03 DE JUN.

Chau a la prisión domiciliaria: detuvieron a Jair Bolsonaro de manera preventiva

Por orden del Supremo Tribunal Federal, el expresidente de Brasil fue arrestado por la Policía este sábado en Brasilia.

 

Bajo indicación del Supremo Tribunal Federal (STF), la Policía Federal llevó a cabo la detención (de manera preventiva) del expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro. De esta manera deja de lado el arresto domiciliario para ser trasladado a una cárcel.

Es importante destacar que el operativo realizado -este sábado- en Brasilia se trata de una medida de prisión preventiva y no la ejecución de su sentencia de 27 años de cárcel.

Bolsonaro había sido condenado en septiembre por haber conspirado para impedir la asunción del actual presidente Luiz Inácio «Lula» da Silva tras perder las elecciones en 2022.

El expresidente, líder de la derecha y ultraderecha brasileñas, se encontraba bajo prisión domiciliaria desde agosto, monitoreado electrónicamente en su vivienda en un condominio de lujo en la capital.

En este sentido, el Supremo Tribunal había rechazado -a mediados de noviembre- un recurso contra su condena, que establecía que debía cumplirse en “régimen cerrado” (prisión).

De acuerdo con el magistrado, según sostuvo O Globo, se consideró «que existía riesgo de fuga y que ya no existían las condiciones para mantener el arresto domiciliario». Además, agregaron que dicha detención preventiva «no está relacionada con la condena por el intento de golpe de Estado».

La decisión de Moraes, que se dio a raíz de un pedido policial, sostiene que «el monitor electrónico de tobillo que usaba Bolsonaro fue violado» poco después de la medianoche de este sábado 22 de noviembre, específicamente a las 00.08, de acuerdo con el información enviada del Centro Integrado de Monitoreo del Distrito Federal al STF.

¿Qué dicen los abogados de Bolsonaro?

La detención ocurre a pesar de que los abogados de Bolsonaro habían solicitado el viernes a la corte que su cliente pudiera purgar su pena en su casa “por razones humanitarias” debido a sus delicadas condiciones de salud.

La defensa argumentó que la alteración de la prisión domiciliaria representa un “riesgo de vida” para Bolsonaro, quien sufre secuelas permanentes de la puñalada que recibió en el vientre en 2Bolso018.

Los abogados citaron múltiples cirugías, episodios de reflujo e “hipo incontrolable” que le han provocado falta de aire, además de un diagnóstico reciente de cáncer de piel.

El período para que los letrados presenten nuevos recursos para apelar la pena vence el próximo lunes.

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