Rosario Sin Secretos: de cuando el «Negro» Fontanarrosa era de Ñul…
81 años cumpliría Roberto Alfredo Fontanarrosa, si no se hubiese "ido de gira" en 2007, hace ya 18 años. Siempre decimos: sólo muere lo que se olvida, por lo tanto, he aquí nuestro homenaje.
- Ciudad
- Por Graciela Molina
- Nov 26, 2025
Un centro cultural, reacondicionado recientemente, lleva su nombre.
Ubicado en la plaza, alguna vez llamada Pinasco y que hoy detenta el nombre del primer urbanizador rosarino, Santiago Montenegro, lo encontramos sentado a una mesa, sin el personaje Mendieta, el fiel perro de Inodoro Pereyra, una de sus creaciones, que fue robada.
La increíble obra realizada en bronce por Carmita Batlle, sí, la inefable conductora del mítico «Horizonte Español», posa inamovible y sonriente junto a todos los que quieran fotografiarse con ella.
Igual que en la que está apoyada en un buzón, en el bar de la esquina Fontanarrosa y Serrat, más conocida como Santa Fe y Sarmiento, cuando esta última dejó de ser Libertad.
Pero si algo tenía el «Negro» era libertad!
Incluso para hablar temas que nunca antes se hubieran admitido en un Congreso Internacional de la Lengua.
Claro, ¡el apellido del presidente de ese encuentro tampoco aportaba, para los argentinos, un marco de demasiada seriedad al evento cultural!
En aquel «Reportaje a una sonrisa», escrito en los años ’70 por quien suscribe en la revista ACAecer, de la Asociación de Cooperativas Argentinas, realizada en una oficina del séptimo piso de calle Mitre y San Luis de la Editorial Interior, surgió una muy poco conocida anécdota.
En aquella oportunidad, la periodista viajó a Córdoba para entrevistar a Alberto Cognini, el fundador de Hortensia. Fue a Buenos Aires, donde el propio «padre» de Clemente, Carlos Loiseau (Caloi para todo el mundo), la recibió en su casa de Adrogué.

Tabaré (el uruguayo) y Bróccoli lo hicieron en la redacción de un importante medio nacional, y con Fontanarrosa, siendo y estando en Rosario, no se pudo concretar el encuentro para la entrevista.
Pero como no se pueden parar las rotativas para una nota con fecha de entrega, más aún cuando la Editorial rosarina era la responsable de la salida de 120.000 ejemplares en todo el país, hubo que «inventar» un artículo.
Eso sí, ¡previa aprobación del entrevistado!
Y Fontanarrosa no sólo aprobó sino que felicitó la ocurrencia de la escritora: a la pregunta periodística «¿cómo es el Negro?», la respuesta humorística: «Y, mirá, ¡pa’ mi que oscuro!».
La nota completa salió en tiempo y forma, y recorrió el país, despertando muchas sonrisas.
Tal vez como la que provocó el título de este Rosario Sin Secretos…
Vamos a develar el misterio.
Tal vez haya sido de chico, cuando vivía con sus padres en el edificio de Catamarca y Corrientes.
Lo supimos de boca del enfermero Miguel Ángel Albarracín, a quien en los últimos momentos de vida del inefable “Negro” lo contrataron para asistirlo en su domicilio.
Cursaba la peor enfermedad que pudiera tener un dibujante que trabaja con sus manos: esclerosis lateral amiotrófica, pero su mente continuaba brillante e inquisidora a sus 62 años.
En una oportunidad le preguntó a Albarracín cómo había llegado hasta su casa.
Al interrogante, el enfermero aseveró que lo había llamado su esposa. Fue entonces que el Negro le dijo: «entonces estás para atender un Papa». Ni lerdo ni perezoso Albarracín respondió: «no sé si a un Papa, pero atendí a la mamá del médico que atendió a Su Santidad».
Luego de preguntarle al enfermero de qué cuadro era, al decirle este que era de NOB, le confesó que él también de niño, era «leproso».
¿Habrá dicho la verdad o sería una nueva broma del humorista gráfico rosarino por quien hoy se celebra el Día Nacional del Humorista Gráfico?
Como bonus track, en su cumpleaños, el regalo lo van a recibir los lectores.
Casi como una «gauchada», les compartimos esta singular obra guionada y dibujada por este rosarino inolvidable, Martín Fierro y saludamos a todos los humoristas gráficos.

