Detectan viagra, ibuprofeno y paracetamol en ríos y arroyos de Buenos Aires
Una investigación del Conicet halló 16 tipos de fármacos en cursos de agua del Área Metropolitana de Buenos Aires. El trabajo revela cómo la urbanización, los sistemas cloacales y los hábitos de consumo influyen en la contaminación, con variaciones estacionales marcadas.
- Ecología
- Dic 11, 2025
Un estudio realizado por investigadores del CONICET detectó la presencia de numerosos medicamentos, entre ellos paracetamol, ibuprofeno y sildenafil (viagra) en ríos y arroyos del Área Metropolitana de Buenos Aires. La investigación, publicada en la revista Environmental Toxicology and Chemistry, muestra que la contaminación por fármacos aumenta en las zonas urbanizadas y varía según la época del año, revelando patrones de consumo de la población.
En este sentido, el estudio comparó distintas áreas de las cuencas del Luján, Reconquista y Matanza-Riachuelo, así como de los arroyos Del Gato, Maldonado, El Pescado y Espinillo.
Mientras en zonas rurales solo se detectaron en promedio dos o tres fármacos, en los tramos urbanos aparecieron residuos de prácticamente los 16 compuestos analizados. Según Daniela Pérez, becaria del CONICET y primera autora del trabajo, la carbamazepina encabezó la lista de sustancias halladas, seguida por paracetamol, ibuprofeno y atenolol.
Además, los investigadores identificaron variaciones estacionales en la presencia de ciertos medicamentos. Por ejemplo, el sildenafil mostró picos durante el verano, probablemente asociados a un aumento de la actividad sexual.
En contraste, durante el invierno se incrementaron los registros de fármacos vinculados a afecciones respiratorias, como el salbutamol. Asimismo, las precipitaciones provocaron una dilución de los compuestos, reduciendo su concentración en determinadas etapas del año.
Por otra parte, el trabajo evidenció que la densidad poblacional y los servicios cloacales influyen directamente en los niveles de contaminación. A mayor urbanización, mayor presencia y concentración de medicamentos. No obstante, los especialistas advirtieron que incluso en zonas sin red cloacal se registraron valores elevados, lo que podría deberse a descargas clandestinas, pozos ciegos o rellenos sanitarios mal impermeabilizados.
En este sentido, el investigador Pedro Carriquiriborde destacó que los cursos de agua que reciben descargas de plantas de tratamiento fueron los que presentaron los niveles más altos de contaminación.
Asimismo, los resultados obtenidos en el AMBA guardan similitudes con estudios internacionales, aunque muestran particularidades locales. Por ejemplo, los residuos de paracetamol resultaron considerablemente superiores a los valores registrados en otros países, lo que coincide con observaciones anteriores sobre su elevado consumo en Argentina. También se detectaron patrones singulares en medicamentos asociados a la salud mental, diferentes a los habituales en el hemisferio norte.
Pérez subrayó que “lo que ingerimos y descartamos no termina su ciclo en el inodoro o el tacho de basura”, recordando así que el estudio busca visibilizar el impacto ambiental del uso cotidiano de fármacos.

