En qué consiste el descornado, el método extremo para salvar a los rinocerontes
Esta especie está entre la más amenazas del planeta. ¿Cuál es la respuesta ante la caza furtiva?
- Corazón Animal
- Dic 13, 2025
Los rinocerontes están al borde de desaparecer producto de la caza furtiva. Estos gigantes son perseguidos por su cuerno, de alto valor en el mercado. Para poner en resguardo a los rinocerontes intentan aplicar el método extremos de descornado. ¿En qué consiste y para qué se realiza?
La caza furtiva impulsada por el mercado negro, supersticiones y organizaciones criminales ha llevado, el valor de los cuernos de los rinocerontes, a cifras estremecedoras: un solo kilo de cuerno puede superar los 80.000 dólares, una cantidad que convierte a este animal en objetivo prioritario.
Especialista en el tema explican que cuando los cazadores interceptan a los animales «no solo los mutilan, lo destrozan» explicó la veterinaria y científica Fabiola Quesada.
Esta realidad ha obligado a adoptar medidas que, aunque duras, resultan esenciales para asegurar la supervivencia de la especie. Una de ellas es el descornado, una técnica extrema pero eficaz que busca proteger a los rinocerontes antes de que sea demasiado tarde.
¿En qué consiste el descornado?
Esta intervención veterinaria implica el retiro del cuerno del rinoceronte de manera controlada y bajo anestesia. Cabe destacar que animal no sufre dolor ya que el cuerno está compuesto de queratina, la misma sustancia que forma nuestras uñas y, al igual que estas, vuelve a crecer con el tiempo. Se realiza en Sudáfrica y Namibia y reduce drásticamente la caza, estudios han demostrado una disminución del 78% en la caza furtiva.
La razón de practicarlo es simple y devastadora: cuando un furtivo encuentra un rinoceronte sin cuerno, no tiene ningún incentivo para matarlo. Sin cuerno, el riesgo no desaparece, pero disminuye drásticamente. Muchas de las muertes documentadas muestran animales mutilados con machetes, con heridas mortales, arrancados de la vida por un trozo de queratina al quese atribuyen propiedades inexistentes.
Esta cruel causa ha impulsado la implementación del descorne como herramienta para conservar la especie en Sudáfrica y Namibia.
La intervenciones son complejas, se realizan en el territorios y las ejecutan veterinarios especializados. En plena sabana, antes del amanecer, el equipo se divide entre un helicóptero, encargado de localizar al animal, y un equipo veterinario en tierra que coordina cada paso en cuestión de minutos.
Se dispara un dardo anestésico desde el aire y comienza una carrera contrarreloj. Los rinocerontes son extremadamente sensibles a los opioides utilizados en anestesia, por lo que cualquier variación en la respiración, la temperatura o la oxigenación puede ponerlos en peligro.
Mientras el animal duerme, se aprovecha para monitorizar constantes vitales, proteger ojos y vías respiratorias. Luego de ello, toman muestras para bancos genéticos y revisan lesiones anteriores. Son intervenciones de altísima precisión, en las que cada miembro del equipo tiene un rol específico. “Cuando trabajamos con rinocerontes, todas son maniobras arriesgadas”, explicó Fabiola, consciente de que cualquier error puede comprometer la vida del animal.
La aplicación de este método tiene un mensaje científico claro: retirarle el cuerno le da una oportunidad real de seguir viviendo. Hacerlo de forma controlada es, literalmente, la diferencia entre vivir y morir. Y lo más importante: el cuerno vuelve a crecer, igual que crece el pelo o una uña.
Es una extirpación temporal que busca preservar la vida del animal. Tras la intervención, el cuerno se custodia en instalaciones seguras del gobierno y de los propietarios, para impedir que vuelva al circuito ilegal.

