La nueva dirigencia de Newell’s encontró “una situación financiera crítica”: todos los detalles
Los directivos de la institución rojinegra consideran que la gestión anterior cometió "un fraude contra el club", lo que "constituye un claro delito". Además, de cara a lo que viene, enumeraron las complicaciones que deberán afrontar para reunir los fondos necesarios para cubrir las deudas acumuladas.
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- Dic 30, 2025
El nuevo presidente de Newell’s Old Boys, Ignacio Boero, y el tesorero Camilo Cristiá presentaron este martes un informe de las cuentas de la institución y advirtieron que el club atraviesa una «situación financiera y patrimonial crítica», producto de la mala gestión que encabezó Ignacio Astore. Los principales focos de ingresos del próximo año están ya dilapidados y las deudas trepan por encima de los 35 millones de dólares.
«El club mantiene con Arca, solamente con Arca, una deuda de más de 1.200 millones de pesos. No hubo ningún interés en preservar la salud financiera de la institución, solo se buscó patear todo para adelante con plata ajena», apuntó el flamante tesorero rojinegro, al encabezar una conferencia de prensa junto a Boero.
«En materia de ingresos, que es con lo que podríamos cubrir esta deuda, todos los derechos televisivos correspondientes a 2026 ya fueron cedidos de enero a diciembre. No creo que haya ni un solo club en Argentina que esté en esa situación. Más del 80% de los palcos fueron vendidos ya por los próximos 2 años; los principales contratos de esponsoreo ya fueron firmados y cobrados, para colmo en situaciones muy dudosas y con fecha muy próximas al final del mandato», añadió.
Cristiá además contó que los directivos anteriores firmaron contratos de dos a tres años para adelante y los cobraron antes de que la nueva gestión llegue a asumir.
«Finalmente, el club no percibirá regalías por la venta de indumentaria por los próximos dos años. Se firmó un nuevo contrato solamente dos semanas antes de que termine la gestión anterior», lamentó.
En síntesis, los nuevos directivos intentaron explicar que la mayoría de los ingresos que tiene el club ya fueron cedidos, a esto se suman situaciones que son altamente llamativas y aparecen en el relato del tesorero leproso entrante. Aparecen sobre todo en materia de estructura y gasto.
«El club está devastado. Figuran empleados que residen en otras provincias y no estamos seguros de qué servicios le prestaban al club o si tienen idea de dónde queda Bella Vista. También hay pagos y compras de dudosa procedencia, que no pasaban por los procesos habituales», acentuó.
Según Cristiá, al momento de entrevistarse con el anterior gerente de compras, este les manifestó que la mayoría de las compras grandes no pasaban por él. «Dijo que llegaban con una factura, la ponían arriba del escritorio y le decían ‘páguenla’. Eso no puede funcionar así», cuestionó el tesorero.
Un crimen
La dirigencia recientemente asumida considera que los hechos evidencian un comportamiento que fue más allá de la negligencia administrativa y cayó en la ilegalidad.
«Entendemos que pudo haber existido fraude contra el club, no solo negligencia. Es decir, que se actuó deliberadamente en contra de la institución y en beneficio de otros», apuntó Cristiá.
Para determinar plenamente este último escenario, a partir de enero comenzarán una auditoría integral en la que revisarán todos los pagos de los últimos seis meses y luego el resto de los realizados en los últimos cuatro años.
«Buscaremos que haya habido una contraprestación real para el club a partir de ese pago; que esa contratación haya sido a precio de mercado y que veremos si hubo ventaja o beneficio para gente de la comisión directiva anterior por esa contratación», afirmaron en la conferencia de prensa de este martes.
No hay recursos
El presidente Ignacio Boero, a su turno, fue contundente al afirmar que el club actualmente no cuenta con más recursos que aquellos que están aportando de manera personal para poder afrontar el pago de sueldos.
«Todo lo que fuimos prometiendo lo fuimos cumpliendo. Les queremos agradecer a todos los trabajadores la buena predisposición, tanto ellos como los jugadores hacía tres meses que no cobraban. Además hemos pagado la semana pasada una inhibición de 750 millones de Liverpool de Uruguay que nos podía trabar el libro de pases. Lo tuvimos que pagar, son deudas que no se pueden eludir y que tuvimos que ir resolviendo. La hemos resuelto con recursos genuinos, avales personales, socios que han colaborado y la ayuda de la AFA y de Sergio Marcchi, que estuvo acá en el predio», agregó.

