Alerta sanitaria en Florianópolis: más de 10 mil casos de gastroenteritis en plena temporada de verano
Las autoridades de salud de Brasil advirtieron por un fuerte aumento de cuadros gastrointestinales en la capital de Santa Catarina. Varias playas fueron declaradas no aptas para actividades recreativas y recomiendan extremar los cuidados.
- Internacionales
- Ene 21, 2026
En medio de una temporada récord de turistas, Florianópolis encendió las alertas sanitarias tras confirmarse más de 10 mil casos de gastroenteritis en las últimas semanas. La ciudad, uno de los destinos más elegidos por los argentinos durante el verano, atraviesa un brote de enfermedades gastrointestinales que ya generó preocupación entre las autoridades de salud y colapsó las guardias médicas.
Según datos oficiales del Ministerio de Salud de Brasil y de la Secretaría de Salud del estado de Santa Catarina, al menos 10 mil personas presentaron síntomas compatibles con Enfermedad Diarreica Aguda. El incremento de casos coincide con el pico de la temporada turística, marcado por una ocupación hotelera superior al 90% y una gran afluencia de visitantes en las playas de la isla.
Uno de los principales focos de la advertencia está vinculado a la calidad del agua. De acuerdo con el último informe del Instituto de Medio Ambiente de Santa Catarina, se analizaron 88 puntos de muestreo en Florianópolis, de los cuales 29 fueron clasificados como no aptos para actividades recreativas.
No obstante, las autoridades aclararon que esta condición puede variar semana a semana, ya que factores climáticos y ambientales influyen directamente en la concentración de bacterias.
En este contexto, los especialistas remarcaron que el riesgo no se limita únicamente al consumo de agua potable, sino también al contacto directo con el mar en las zonas afectadas. Por este motivo, recomendaron consultar de manera periódica los mapas oficiales de balneabilidad antes de ingresar al agua.
Desde el punto de vista sanitario, la enfermedad se manifiesta principalmente con diarrea líquida, dolor abdominal, náuseas y, en algunos casos, vómitos y fiebre. En la mayoría de las personas sanas, el cuadro suele resolverse en el transcurso de una semana y no reviste gravedad.
Sin embargo, el aumento sostenido de casos provocó un colapso en las guardias médicas y obligó a muchos turistas a interrumpir sus vacaciones para recibir atención.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud brasileño recomendó mantener una hidratación constante, adoptar una dieta liviana, lavarse correctamente las manos, desinfectar los alimentos y tratar el agua destinada al consumo. Asimismo, se aconseja evitar bebidas azucaradas y no automedicarse con antidiarreicos sin indicación médica.
En este contexto, se alertó especialmente a niños, adultos mayores y personas con enfermedades preexistentes, quienes deben consultar de manera inmediata ante síntomas persistentes o signos de alarma como fiebre alta, vómitos continuos, dolor abdominal intenso, sangre o moco en las heces, boca seca, ojos hundidos o disminución de la orina.
Mientras tanto, las autoridades sanitarias mantienen activa la vigilancia epidemiológica y reiteran el pedido de extremar precauciones durante la estadía en la isla.

