Rusia y China avanzan sobre su acuerdo estratégico: sus ministros de Defensa sostienen una videollamada
El representante chino, Dong Jun, subrayó que buscan fortalecer la coordinación estratégica, enriquecer el contenido de la cooperación, entre otros aspectos, mientras que su homólogo ruso, Andrey Belousov, señaló que, además de otras cosas, fortalecerán las consultas estratégicas entre sus Ejércitos.
- Internacionales
- Ene 27, 2026
El ministro de Defensa de China, Dong Jun, sostuvo este martes una videollamada con su homólogo ruso, Andrey Belousov.
Dong dijo que China está dispuesta a trabajar con Rusia para implementar seriamente el importante consenso alcanzado por los jefes de Estado de ambos países, fortalecer la coordinación estratégica, enriquecer el contenido de la cooperación, mejorar los mecanismos de comunicación, y aumentar juntos la capacidad de abordar diversos riesgos y desafíos, con el fin de inyectar energía positiva en la seguridad y la estabilidad mundiales.
Por su parte, Belousov señaló que Rusia está dispuesta a fortalecer las consultas estratégicas entre los Ejércitos de los dos países, profundizar la cooperación práctica en áreas como operaciones conjuntas y entrenamiento de personal y promover la coordinación estratégica bilateral a un nivel superior.
Una asociación sólida de décadas
El acercamiento actual no es coyuntural ni reactivo. Se apoya en una arquitectura política y diplomática consolidada durante décadas. Este año se cumplen 30 años del establecimiento de la asociación estratégica chino-rusa y 25 años de la firma del Tratado de Buena Vecindad, Amistad y Cooperación, instrumentos que sentaron las bases de una relación sustentada en el respeto mutuo, la no injerencia y la defensa de un orden internacional más equilibrado.
A diferencia de las alianzas militares occidentales, estructuradas sobre la lógica de bloques, expansión y confrontación, la cooperación entre China y Rusia se presenta como flexible, no dirigida contra terceros específicos y orientada a la estabilidad regional y global.
Resulta evidente que esta coordinación también actúa como un factor de contención frente a la creciente agresividad de la OTAN y la estrategia estadounidense de cerco simultáneo contra Moscú y Pekín.
Las actividades conjuntas, los ejercicios militares coordinados y el intercambio de experiencias operativas permiten a ambos países mejorar su capacidad de respuesta ante escenarios complejos, desde amenazas convencionales hasta desafíos híbridos, cibernéticos y estratégicos.
Este nivel de cooperación transmite un mensaje claro en el cual se resalta que tanto China y Rusia no están aisladas, sino profundamente conectadas y alineadas en su visión de seguridad.
Hace días, el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Sergei Lavrov, había señalado: «Ya he hablado sobre nuestras relaciones con China. Son sin precedentes en cuanto a su nivel, profundidad y la convergencia de nuestras posturas sobre la situación cambiante en Eurasia y en la arena mundial en su conjunto».

