JUEVES, 04 DE JUN.

El frigorífico pampeano que creó la marca Paty suspendió a casi 500 trabajadores 

La empresa, que tiene plantas en General Pico y Trenel, argumentó que sus ingresos se desplomaron ante la baja de exportaciones y de consumo interno. Tiene importantes deudas con bancos y no pagó los aportes de seguridad social de sus empleados. 

 

El frigorífico pampeano General Pico, creador de las tradicionales hamburguesas Paty, suspendió a sus 450 empleados. La firma justificó la medida ante una caída en las ventas –producida por una baja en el consumo interno y en las exportaciones– y una deuda que supera los $30.000 millones.

La paralización de las dos plantas que tiene la compañía, ubicadas en General Pico y Trenel, no solo afectó a los trabajadores directos, sino también a comerciantes, transportistas y productores vinculados a la cadena cárnica.

En la localidad pampeana de Trenel, donde el frigorífico es uno de los principales motores económicos, crece la preocupación por un eventual cierre definitivo.

Según trascendió, solo con el Banco de La Pampa la firma mantiene una deuda cercana a los $9.000 millones, aunque también hay montos impagos en el Banco de Córdoba y en el Banco Nación. En tanto, el Banco Central sumó un dato alarmante: registra más de mil cheques rechazados, lo cual desnuda falta de liquidez y que atraviesa problemas para cumplir con sus compromisos corrientes.

Según reportó el medio La Nación, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca) y la Administración Nacional de la Seguridad Social  (Anses) alertaron que el frigorífico no pagó los aportes de la seguridad social y la obra social de sus trabajadores. Los montos adeudados corresponden a octubre, noviembre y diciembre del año pasado.

El intendente de Trenel, Horacio Lorenzo, aseguró que la empresa adeuda varios meses de pagos a productores de la zona y de la vecina localidad de Eduardo Castex, lo que genera un efecto dominó sobre la economía local.

En tanto, la compañía informó a sus trabajadores que abonará una suma de $500.000 por el mes en curso y entregará la carne semanal correspondiente, medida que buscaría aliviar parcialmente la situación de los empleados

La empresa pasó de faenar cerca de 600 cabezas de ganado vacuno por día, a apenas 50. Este frigorífico depende, en buena medida, de las exportaciones, pero los envíos al exterior cayeron un 7,3% el año pasado –sólo la venta a China, que es el principal comprador, bajó un 12,3%–, lo que generó que se desplomen sus ingresos.

La empresa tuvo varias dificultades en el último tiempo e, incluso, hace aproximadamente un año inició un proceso de achique que afectó a cerca de un centenar de trabajadores.

Un sello argentino

El frigorífico Pico fue fundado por la familia Lowenstein a inicios de la década de los 60’s. Actualmente está en manos de Ernesto “Tito” Lowenstein y a su hijo Alan, representantes de la séptima generación de una familia que tiene larga trayectoria en el negocio de la carne, tanto en Argentina como en Europa.

En los 70’s, cuando “Tito” Lowenstein, Luis Juan Bameule y José Moché tenían no más de 30 años, decidieron fundar la empresa “Quickfood” e industrializar la carne. Así, empezaron a elaborar medallones de carne –que en inglés se llaman “beef patty”– bajo la marca “Paty”.

Tal fue el éxito y la aceptación de este producto, que con el correr de los años en muchas zonas de Argentina se pasó a llamar “Paty”, de forma genérica, a toda hamburguesa o medallón de carne entre panes.

En 2007 los Bameule deciden vender “Quickfood” y Paty pasó a ser propiedad de la brasileña Marfrig que, aunque desde 2018 es nuevamente la titular de la marca, en 2012 se la vendió a BRF, otra corporación brasileña de alimentos presente en 117 países.

Un sector en crisis

Los gremios del sector advirtieron que la crisis se extiende a buena parte de la industria frigorífica del país, afectada por costos crecientes, caída de la demanda y dificultades financieras.

El conflicto de Pico se suma a otros focos de tensión sectoriales en el país, como el del frigorífico Euro, ubicado en la vecina localidad de Villa Gobernador Gálvez, donde los trabajadores mantienen tomada la planta desde hace más de dos meses en reclamo por salarios impagos.

La semana pasada, cerca de 300 trabajadores de la planta que Granja Tres Arroyos, considerada la principal avícola nacional, posee en la localidad bonaerense de Pilar realizaron paros intermitentes ante la falta de pago de salarios y de una parte del aguinaldo correspondiente a diciembre

En la localidad pampeana de Bernasconi, el frigorífico HV les debe a unos 110 trabajadores los salarios de diciembre, el medio aguinaldo y las indemnizaciones, dado que la empresa cambió de dueños y pasará a ser administrada por Metatech S.A.

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