Tensión en Medio Oriente: avión de guerra de Estados Unidos derribó un dron iraní sobre el Mar Arábigo
El aparato no tripulado se aproximaba a un buque estadounidense en una de las principales rutas del petróleo mundial. Mientras Washington exige a Teherán el fin del programa nuclear iraní, la entrega del uranio altamente enriquecido, el cese del apoyo al llamado “Eje de la Resistencia”.
- Internacionales
- Feb 3, 2026
En días de máxima tensión entre Irán y Estados Unidos, el Ejército estadounidense ha derribado, este martes, un dron iraní Shahed-139 que se aproximaba al portaaviones USS Abraham Lincoln, desplegado en el mar Arábigo, según ha informado la agencia de noticias Reuters.
El vehículo aéreo no tripulado fue interceptado por un caza F-35 estadounidense volviendo a encender todas las alarmas en Oriente Medio. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha movilizado a aguas cercanas a la República Islámica una «gran armada», en sus propias palabras.
Washington exige a Teherán el fin del programa nuclear iraní, la entrega del uranio altamente enriquecido, el cese del apoyo al llamado “Eje de la Resistencia” —la red de milicias aliadas de Irán en Oriente Próximo— y límites estrictos a su programa de misiles balísticos.
Al portaaviones USS Abraham Lincoln se suman unos 12 buques de guerra, aviones de guerra F-35, así como cazas F-18 y EA-18G Growler, estos últimos imprescindibles para una guerra electrónica. De hecho, imágenes satelitales, recogidas por The Washington Post, demuestran la gran acumulación de fuerzas estadounidense en Oriente Medio durante este último mes, coincidiendo con las amenazas del republicano de atacar Irán si el régimen de los ayatolás no cierra un acuerdo nuclear.
La estrategia del republicano parece haber surgido efecto y, a pesar del discurso oficial de las autoridades del régimen iraní –siempre combativo–, estas se han visto forzadas a aceptar una nueva ronda de negociaciones sobre su programa atómico.
Luego de varios días de punto crítico, cuando el pasado fin de semana se extendió la percepción de que un ataque militar estadounidense era inminente. El escenario empezó a cambiar el domingo, cuando Irán abrió la puerta a negociar con Washington, una disposición que se confirmó este martes con el anuncio del presidente iraní, el moderado Masud Pezeshkian, de que había dado orden de iniciar contactos.
No es la primera vez que Trump amaga con una intervención directa. Hace dos semanas decidió posponer una primera ofensiva tras asegurar que Teherán había desistido de ahorcar a 800 manifestantes detenidos durante la última ola de protestas internas.
El presidente estadounidense ya participó en bombardeos israelíes contra instalaciones nucleares y civiles iraníes en junio, y desde el inicio de las protestas —estalladas el 28 de diciembre en Teherán— ha intensificado sus amenazas contra la República Islámica.
Según la ONG iraní en el exilio HRANA, al menos 6.500 personas han muerto durante la represión, una cifra que el régimen rebaja a 3.117 fallecidos.

