Más poder para Adorni: coordinará el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo a la Ciudad de Buenos Aires
Mediante un decreto, se habilitó al jefe de Gabinete a firmar adendas, modificaciones y acuerdos complementarios en el traspaso de la Justicia Nacional del Trabajo de la Capital Federal hacia la Ciudad de Buenos Aires.
- Judiciales
- Feb 10, 2026
A través del Decreto 95/2026 publicado este martes en el Boletín Oficial, el presidente Javier Milei facultó al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, a suscribir un “acuerdo de transferencia” para que la Justicia Nacional del Trabajo de la Capital Federal empiece a funcionar dentro del ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
“La delegación prevista abarca la firma de adendas, modificaciones o acuerdos complementarios”, señala el documento firmado por Milei y por el ministro de Justicia, Mariano Cúneo Libarona. Así las cosas, Adorni será el encargado de articular con el Gobierno porteño el traspaso de este ámbito judicial.
Cuando se creó la Justicia Nacional del Trabajo de la Capital Federal –que es ejercida por jueces nacionales de primera instancia y la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo–, la Ciudad de Buenos Aires aún no era autónoma. No obstante, esto cambió a partir de la reforma de la Constitución de 1994.
Para cumplir con la autonomía de la Ciudad de Buenos Aires –la cual quedó incorporada en la nueva Constitución–, en 1995 se sancionó una ley que permitía que el Estado Nacional suscriba acuerdos con el Gobierno porteño para “transferir organismos, funciones, competencias y bienes”.
Un fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación determinó que el carácter nacional de los tribunales ordinarios con asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires debía ser “meramente transitorio” y pidió “adoptar las medidas necesarias para garantizar el pleno ejercicio por parte de dicha ciudad de sus competencias jurisdiccionales propias”.
Paralelamente, en diciembre de 2024 la Ciudad de Buenos Aires estableció la composición y competencia del Fuero del Trabajo: dispuso que el mismo estaría integrado por una Cámara de Apelaciones del Trabajo, compuesta por seis jueces divididos en dos salas, y por diez juzgados de primera instancia con competencia en conflictos individuales del trabajo y en recursos vinculados con las comisiones médicas, entre otras. También se sancionó el Código Procesal para la Justicia del Trabajo.
Dos meses más tarde el Consejo de la Magistratura dispuso dar inicio a la puesta en funcionamiento del Fuero del Trabajo con el llamado a concursos a fin de cubrir los cargos creados.
No obstante, la Cámara Contencioso Administrativo Federal suspendió preventivamente la puesta en marcha del Fuero del Trabajo, dado que entendió que para que esto prospere era necesario que se “alcancen acuerdos” entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Estado Nacional para una “transferencia racional de competencias”.
Como la Constitución Nacional permite que el jefe de Gabinete ejerza la administración general del país, el presidente puede delegar funciones y atribuciones en su figura, por lo que Milei decidió que Adorni se encargue de coordinar el traspaso de la Justicia del Trabajo.
“Resulta oportuno delegar en el Jefe de Gabinete de Ministros (Manuel Adorni) la facultad de suscribir un acuerdo de transferencia de competencias relativas a la función judicial en materia laboral, del ámbito nacional a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires”, señala el decreto. Una vez suscrito el convenio entre las partes, el mismo deberá ser tratado y ratificado por el Congreso de la Nación.
Se espera que la Justicia Laboral tenga un rol destacado en caso de que se apruebe en el Congreso la reforma laboral, ya que se anticipan pedidos de amparo y medidas cautelares de sindicatos y otras entidades, que deberán ser analizados en ese fuero.

