Identificaron a otros dos desaparecidos, a raíz de los restos hallados en La Perla
Los cuerpos de Ramiro Bustillo Rubio y Oscar Omar Reyes, secuestrados en 1977 y asesinados durante la última dictadura militar, fueron hallados por el Equipo Argentino de Antropología Forense y sus identidades confirmadas.
- Info general
- Mar 13, 2026
A raíz del hallazgo de los restos de doce desaparecidos de la última dictadura cívico militar en el predio de La Perla, en La Calera, Córdoba, este viernes fueron confirmadas por la asociación HIJOS las identidades de dos de los cuerpos.
Se trata de Ramiro Bustillo Rubio y Oscar Omar Reyes, secuestrados por la dictadura en 1977 y asesinados y enterrados en el ex centro clandestino de detención donde ahora sus cuerpos fueron encontrados, a 20 kilómetros de la ciudad.
Los restos fueron encontrados por el Equipo Argentino de Antropología Forense, en el marco de una investigación que encabeza el Juzgado Número 3 de Córdoba, a cargo de Hugo Vaca Narvaja.
El centro clandestino de detención estuvo a cargo del militar Luciano Benjamín Menéndez y fue uno de los más grandes del país. Se estima que desde 1976 allí estuvieron retenidas unas 2.500 personas en forma clandestina, la mayoría de ellas, desaparecidas.
En cuanto a las personas identificadas, Reyes, de 45 años, fue privado ilegalmente de su libertad cuando se dirigía a una junta de militancia del Partido Comunista (PC) en su vehículo. Era padre de cinco hijos, trabajaba como obrero para la empresa FIAT y había nacido en la localidad bonaerense de Banfield.
Por su parte, Rubio militaba en la misma organización, tenía 27 años al momento de su desaparición, era estudiante de ingeniería en la Universidad Nacional de Córdoba, tenía un hijo y su esposa estaba embarazada. Tras el secuestro, estuvo en el Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio “Departamento de Informaciones (D2)”.
El primer identificado fue Mario Nívoli, un joven electricista oriundo de la localidad de Ucacha, secuestrado el 14 de febrero de 1977, cuando un grupo de tarea ingresó a su vivienda en el barrio General Paz, de la capital cordobesa, y desde entonces permanecía desaparecido.

