Domingo de Ramos: la celebración que abre la Semana Santa
La liturgia combina la procesión de ramos con el relato de la Pasión y pone de relieve el contraste entre la aclamación de Jesús en Jerusalén y su posterior condena.
- Religión y espiritualidad
- Mar 27, 2026
El Domingo de Ramos marca el final de la Cuaresma y, al mismo tiempo, da inicio a la Semana Santa. En este marco, la celebración reúne dos momentos centrales, por un lado, la bendición y procesión de los ramos; por otro, la misa en la que se recuerda la Pasión de Cristo.
La procesión evoca la entrada de Jesús en Jerusalén, cuando fue recibido como rey con ramos y cantos. Sin embargo, en la liturgia posterior, los textos se centran en el sufrimiento y la muerte del Redentor. De este modo, la unión de ambos signos expresa la tensión entre el reconocimiento y el rechazo.
El relato evangélico recuerda la aclamación del pueblo: “Hosanna al Hijo de David. Bendito el que viene en nombre del Señor”. No obstante, pocos días después, esa misma multitud reclamó su condena. Así, la liturgia presenta este contraste como un signo de la fragilidad humana.
Por otra parte, la práctica de bendecir ramos se incorporó en la Iglesia de Roma hacia el siglo IX. Desde entonces, los fieles los conservan en sus hogares como signo de fe en Cristo, vencedor del pecado y de la muerte y, a la vez, como expresión de confianza en la protección divina.
En cuanto a los símbolos, la tradición indica que la palma representa la victoria y la paz. En este sentido, San Agustín la describe como un signo de triunfo, en referencia a la muerte de Cristo que vence a la muerte. Asimismo, durante la procesión, la cruz encabeza el recorrido y simboliza la apertura del camino hacia la vida.
Además, durante la misa se proclama la Pasión según el Evangelio. En ese momento, la liturgia omite algunos signos habituales para subrayar el sentido del misterio. De este modo, la celebración invita a contemplar la entrega de Cristo y a reconocer en ella el centro de la fe cristiana.
Con estos ritos, la Iglesia da inicio a la Semana Santa período que recuerda los momentos finales de la vida de Jesús y su significado para los creyentes.

