La muerte de un anestesista generó una investigación sobre robo de fármacos en Buenos Aires
El profesional fue hallado muerto en su departamento de Palermo. La causa sería sobredosis de propofol y fentanilo. La Justicia y la institución médica, además, investigan presuntas sustracciones y fiestas privadas con anestésicos.
- Judiciales
- Mar 31, 2026
El anestesista de 31 años Alejandro Zalazar fue encontrado muerto en su departamento del barrio porteño de Palermo el pasado 20 de febrero, con una vía conectada a su pie y múltiples elementos descartables para inyecciones. La autopsia confirmó que la causa del fallecimiento fue una sobredosis de propofol y fentanilo, medicamentos anestésicos cuyo rastreo vinculó la investigación a presuntas sustracciones del Hospital Italiano de Capita Federal.
El hallazgo se produjo cuando la hermana de la víctima no obtuvo respuesta al intentar comunicarse con él y alertó al 911. Efectivos de la Policía de la Ciudad y personal del SAME ingresaron a la vivienda y constataron que Zalazar estaba sin signos vitales, aunque no presentaba indicios de violencia.
Sin embargo, los elementos descartables encontrados junto al cadáver y la vía intravenosa encendieron las primeras alarmas sobre la procedencia de los fármacos.
A partir del análisis de la trazabilidad, se determinó que los anestésicos pertenecían al Hospital Italiano, lo que motivó un sumario interno en la institución. En consecuencia, un anestesiólogo de planta y una residente de tercer año de anestesiología fueron identificados como presuntos responsables del robo y distribución de los medicamentos, por lo que fueron apartados de sus cargos y se radicó la denuncia correspondiente.
Asimismo, se confirmó que el anestesista había sido denunciado por la supuesta promoción de “viajes controlados” con propofol y fentanilo, además de organizar fiestas privadas en las que se habrían administrado estos fármacos.
Por su parte, la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°6 intervino en el caso, caratulándolo como “muerte dudosa”, y continúa con medidas judiciales, allanamientos, prohibición de contacto y de salida del país para los imputados.
En este marco, la investigación busca esclarecer tanto las circunstancias de la muerte de Zalazar como la posible administración indebida y el robo de sustancias controladas, mientras se avanzan con testimoniales y otras medidas de prueba para determinar responsabilidades.

