DOMINGO, 19 DE JUL.

Un mundo sin periodistas: el Gobierno prohibió el ingreso de cronistas acreditados a la Casa Rosada

Luego de adoptar esa medida contra siete medios de comunicación por presunto “espionaje ruso”, la gestión Milei avanzó este jueves sobre el derecho a la libertad de expresión impidiendo el ingreso de todos los profesionales de la comunicación acreditados en la Casa de Gobierno.

 

En una inédita medida que no tiene antecedentes ni en procesos dictatoriales, el Gobierno de Javier Milei resolvió este jueves prohibir el ingreso de todos los periodistas y medios acreditados en la Casa Rosada, bajo el argumento de que la medida es “preventiva” y de que existe una red de espionaje rusa que infiltró a los medios más variados en sus posiciones político-ideológicas.

Según trascendió, la prohibición incluye a todos los medios que tienen periodistas trabajando diariamente en Balcarce 50, acreditados en la Casa Rosada para desempeñar su labor. El Gobierno interpuso dos presuntas razones para adoptar la medida.

Por un lado, que es necesaria la profundización de la investigación sobre una supuesta infiltración de origen ruso en los medios de comunicación argentinos. Por ese motivo, el Gobierno impidió durante dos semanas el ingreso a la Casa Rosada de trabajadores de prensa de siete medios que tenían acreditados allí a su personal.

A la vez, la gestión libertaria denunció a dos periodistas de la señala de cable del Grupo Clarín, Todo Noticias, también por presunto espionaje. A través de la Casa Militar, denunció la rosarina Luciana Geuna y a Ignacio Salerno por presunto espionaje ilegal y violación de protocolos de seguridad tras filmar interiores de la Casa Rosada.

 

 

Uno de los trabajadores acreditados, Jon Heguier, del grupo El Destape, reaccionó en su cuenta de X a la medida conocida este jueves: “Primera vez en la historia que un Gobierno cierra la Sala de Prensa de la Casa Rosada. Sucedió hoy. Ni la dictadura de Videla lo hizo. No dejan entrar a ningún periodista. Un día más de censura en la Argentina de Javier Milei”.

El vínculo del gobierno que adopta la idea de la libertad como valor supremo con el periodismo, una de las herramientas para el ejercicio de la libertad de expresión, es francamente malo. Insultos, agresiones, denuncias judiciales e intentos de limitar el ejercicio profesional han sido moneda corriente en los últimos dos años.

Esas acciones merecieron incluso el llamado de atención de organismo internacionales como Reporteros Sin Fronteras y Amnistía Internacional, que señalaron un “fuerte retroceso” en materia de libertad de expresión en el país y un permanente “hostigamiento” a empresas de comunicación y periodistas.

 

 

Hace diez meses, el propio presidente realizó un posteo en X titulado “No odiamos lo suficiente a los periodistas basura (90%)”, en el que aseguró que para mentir, calumniar, injuriar y decir todo tipo de barbaridades son muy rápidos y jamás piden perdón ni se retractan por sus comportamientos aberrantes».

El jefe de Estado acompañó el posteo en redes de una nota realizada en el medio Derecha Diario, que está entre el 10% que no es necesario odiar ni debe considerar como «basura», porque se trata de una propaladora de la ideología oficial.

 

Últimas Noticias