DOMINGO, 19 DE JUL.

Femicidio de Agostina Vega: el engaño detrás del crimen y un cuerpo que aún tiene mucho por decir

La adolescente de 14 años salió de su casa el 23 de mayo para buscar comida en la rotisería de sus abuelos y nunca más volvió. Casi una semana después su cuerpo apareció en un descampado de la capital cordobesa. Hay un único detenido y esperan el resultado preliminar de la autopsia aporte más información.

 

Agostina Vega, la adolescente de 14 años que desapareció el sábado 23 de mayo por la noche en la ciudad de Córdoba, apareció muerta este sábado un descampado aledaño al barrio Ampliación Ferreyra. Este domingo se llevó a cabo la autopsia y se espera que, al menos los resultados preliminares, estén listos en el trayecto del día de hoy. Por el hecho hay un solo detenido que era conocido de la menor. Buscan determinar las causas de la muerte, el móvil y la posibilidad de la intervención de un tercero.

El sábado 23 de mayo alrededor de las 22.30 horas, Agostina salió salió de su casa de General Mosconi hasta la rotisería de sus abuelos – que queda a tan solo metros de su vivienda- pero nunca llegó y decidió tomar otro rumbo. Cruzó la calle, buscó un remise y se dirigió hacia el barrio Cofico.

Allí la esperaba Claudio Barrelier – quien hasta el momento es el único detenido en la causa- en la intersección de las calles Juan del Campillo y Fragueiro. Ese dato, fue clave y fue aportado luego por el remisero que trasladó a Agostina; que a su vez, conocía a la familia. Según declaró, al llegar a destino, la esperaba un hombre mayor de edad -con las características de Barrelier- que pagó el viaje y se fue con la adolescente. A partir de ahí se le perdió el rastro.

«Me dijo que era la nieta de Miguel, el tiene una fábrica de empanadas frente a donde estamos nosotros. Ahí me dio más confianza y le pregunté por qué iba ahí (a la dirección indicada). Me dijo que se iba a encontrar con el novio de su mamá y que le iban a hacer una sorpresa a su mamá”, detalló el remisero.

Esa versión fue confirmada por amigas de Agostina, que recibieron un audio de la adolescente en el que les contaba que se iba a reunir con el ahora el único detenido.

Al constatar su demora Melisa Heredia, su madre, la llamó numerosas veces a su celular. «Sonó cuatro veces y después nunca más”, contó. En paralelo llamó a sus amigas y su respuesta fue negativa.

Además, tomó contacto con Barrelier y le preguntó si sabía algo a lo que él contestó: «Me pidió que la lleve a lo de un amigo pero que le dije que no, porque no tengo». Pero las cámaras de seguridad registraron la llegada de la menor al domicilio del hombre. Esa grabación se convertiría días después en una de las pruebas más importantes del expediente.

Denuncia y allanamiento

Al advertir que la adolescente no regresaba ni respondía mensajes, familiares, amigos y vecinos iniciaron una búsqueda por cuenta propia y el domingo por la madrugada, la familia radicó la denuncia por desaparición en la Comisaría 39°, ubicada en barrio Juan Pablo II, en la ciudad de Córdoba; pero la Policía recién activó los primeros operativos de búsqueda el lunes 25 de mayo por la mañana.

Con el paso de los días sin resultados positivos, el miércoles 27 de mayo las autoridades activaron el Alerta Sofía, el sistema nacional de emergencia para la búsqueda de menores desaparecidos.

Ese mismo día se realizó un allanamiento en la vivienda de Claudio Barrelier. Al parecer, los investigadores habían detectado que el teléfono celular de Agostina habría permanecido durante varias horas en la zona de la vivienda a allanar antes de dejar de emitir señal.

En el marco del procedimiento, Barrelier fue detenido y retiraron de la casa a tres mujeres (dos mayores y una nuña). Luego declaró ante el fiscal Raúl Garzón y sostuvo que Agostina nunca había ingresado a su vivienda. Sin embargo, la familia rechazó esa versión y aseguró que el acusado ocultaba información relevante para la causa.

Mientras tanto, la madre de la adolescente también comenzó a recibir llamadas y mensajes anónimos con supuesta información sobre el caso. “Tu hija está bien, dormida. Quedate tranquila”; decía uno de ellos.

Un nuevo dato

El viernes 30 de mayo, tras el análisis de varias cámaras de seguridad, la búsqueda viró hacia el barrio Fereyra, también de la capital cordobesa. Los investigadores llegaron hasta esa zona con una evidencia central: las imágenes de una cámara de domo policial que captaron el ingreso de Barrelier al barrio el lunes a las 11.45 y su salida a las 12.15 horas.

Más de un centenar de efectivos, junto con perros entrenados y personal especializado, participaron de los rastrillajes. Ese mismo día trascendió que Barrelier había modificado parte de su declaración y reconocido que la joven que aparecía en las cámaras ingresando a su casa era efectivamente Agostina.

El peor descenlace

Tras casi 30 horas de búsqueda fuerzas policiales encontraron restos humanos en un sector de aproximadamente 240 hectáreas donde se concentraban los rastrillajes en Ampliación Ferreyra.

En el lugar estaban presentes desde temprano el ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, el jefe de la Policía, comisario general Marcelo Marín, y otras autoridades.

Tras el hallazgo, los restos de Agostina, fueron trasladados al Instituto de Medicina Forense de la capital cordobesa.

Mientras tanto, en otro sector de la ciudad se vivieron momentos de conmoción. Varias familias se concentraron y marcharon de forma pacífica en repudio con el actuar policial y de la justicia. La policía respondió con gas lacrimógeno y balas de goma.

Lo que diga su cuerpo

Este domingo por la noche en el Instituto de Medicina Forense se desarrolló la autopsia a la adolescente de 14 años y aunque no hay fecha establecida, se estima que entre este lunes o martes se podrían conocer los primeros detalles.

Se espera que tras los primero resultados, se pueda establecer por los menos, la causa de muerte y la existencia de algún otro delito.
«El cuerpo de Agostina va a hablar y nos va a empezar a despejar dudas», declaró en diálogo con los medios el ministro de Seguridad provincial, Juan Pablo Quinteros, quien este domingo luego del hallazgo del cadáver.

No solo la necropsia, sino también los estudios complementarios permitirán saber a fondo qué pasó aquel sábado 23 por la noche cuando la menor ingresó al domicilio de Barrelier en el barrio Cofico y salió sin vida.

¿Quién es Barrelier?

Claudio Barrelier tiene 33 años y vive en un barrio ubicado cerca del centro de la capital cordobesa. Se desempeñó como empleado de la Municipalidad de Córdoba desde 2021 hasta que fue detenido por una causa por privación ilegítima de la libertad contra una expareja.

Además, fue pareja de Melisa Heredia, la madre de Agostina, y la abuela de la adolescente. Existe al menos una foto en la que él y Heredia posan junto con otros hinchas del club Instituto, lo que confirmó el vínculo previo entre ambos.

Sobre Barrelier se centró la principal investigación tras el testimonio del remisero y además, al menos una cámara de seguridad del barrio Cofico los detectó caminando cerca de las 22.30 del sábado en el que la adolescente desapareció. El sospechoso vive en la intersección de las calles Fraguerio y Campillo, donde el remise dejó a la menor.

La abuela de la adolescente sostuvo que el detenido le habría dicho a Agostina que tenía “un regalo sorpresa” para su madre y que ese habría sido «el gancho» para captar su atención. En tanto, el sospechoso, sostuvo sin titubear que había visto a Agostina subirse a un Volkswagen Gol rojo y que estaba con un tal “Franco”. Versión que la familia nunca creyó.

El fiscal Raúl Garzón confirmó que Agostina entró a su casa y que el auto rojo en donde supuestamente él la había visto subir nunca existió. También aseguró que el detenido estuvo en el descampado en el barrio Ampliación Ferreyra, en donde este sábado se encontró el cuerpo de la adolescente.

En tanto, en las últimas horas, una mujer confirmó haberle prestado el vehículo «Ford K» negro en el que se lo ve a Barrelier trasladarse al barrio donde luego fue hallado el cuerpo sin vida de Agostina.

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