La ONU exige investigar la muerte de un líder indígena bajo custodia del Gobierno de Nicaragua
El Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas y la OEA reclamaron una investigación independiente tras la muerte del dirigente miskito Brooklyn Rivera, quien permanecía detenido e incomunicado desde 2023. También pidieron una autopsia imparcial y la entrega de sus restos a la familia.
- Internacionales
- Jun 1, 2026
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) expresaron su preocupación y condenaron la muerte del líder indígena miskito Brooklyn Rivera mientras se encontraba bajo custodia del Gobierno nicaraguense. Ambos organismos exigieron una investigación independiente y transparente para esclarecer las circunstancias del fallecimiento del histórico dirigente, cuya muerte fue anunciada por las autoridades nicaragüenses este domingo.
A través de un comunicado difundido este lunes, el Grupo de Expertos en Derechos Humanos de la ONU sobre Nicaragua reclamó que las autoridades realicen una investigación imparcial sobre la muerte de Rivera, garanticen una autopsia independiente y entreguen los restos mortales a sus familiares.
Los expertos señalaron que la falta de información oficial sobre las circunstancias del fallecimiento y la negativa a devolver el cuerpo del dirigente fortalecen las sospechas sobre una eventual responsabilidad estatal.

«La ausencia de una investigación independiente y la no devolución de los restos refuerzan la fuerte presunción de responsabilidad estatal por su muerte», sostuvo el organismo.
Brooklyn Rivera, de 73 años, era uno de los principales referentes de los pueblos indígenas de la Costa Caribe nicaragüense y fundador del partido indígena Yatama. Había permanecido bajo custodia estatal desde septiembre de 2023, en un contexto que organismos internacionales calificaron como una desaparición forzada.
Uno de los integrantes del grupo de expertos de la ONU, Reed Brody, afirmó que el dirigente indígena «no falleció por enfermedad, sino como resultado de su desaparición forzada de más de dos años, sin contacto con su familia, sin servicios médicos independientes y sin ninguna rendición de cuentas».

La OEA también se pronunció sobre el caso y manifestó su profunda preocupación por la muerte del líder indígena mientras permanecía bajo custodia dle gobierno.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, el organismo recordó que Rivera contaba con medidas de protección otorgadas por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).
«Sometido a desaparición forzada desde septiembre de 2023 y protegido por medidas de la CIDH y la Corte IDH, su fallecimiento exige una investigación inmediata, independiente y transparente», señaló la organización.
La muerte de Rivera generó nuevas críticas internacionales hacia el gobierno nicaragüense por la situación de los derechos humanos en el país. Organismos internacionales y organizaciones indígenas reclaman que se esclarezcan las circunstancias de su fallecimiento y se determinen eventuales responsabilidades.
Mientras tanto, la ONU insistió en la necesidad de que el Estado garantice una investigación creíble, permita el acceso a información sobre el caso y entregue los restos del dirigente a sus familiares para que puedan realizar los ritos funerarios correspondientes.

