La soga al cuello: la mora de las familias con pequeños créditos llegó al 35% y no para de crecer
Los niveles de atraso más altos se registraron en los préstamos personales de menores montos (los cuales apenas superaron los $200.000). Especialistas alertaron que los hogares con menores ingresos son los más afectados por esta dinámica, donde se observa que es frecuente la toma de créditos para pagar deudas o financiar consumos básicos y esenciales.
- Economía
- Jun 3, 2026
La crisis económica golpea de lleno a las familias argentinas, que cada vez encuentran más dificultades para saldar sus deudas. Un estudio realizado por el Instituto Argentina Grande (IAG) en base a datos oficiales publicados por el Banco Central alertó que más del 35% de los hogares que solicitaron préstamos bancarios por montos de entre $25.000 y $206.000 se encuentran en una situación de morosidad.
El informe detalló que las mayores dificultades a la hora de saldar los préstamos se encontraron en los créditos más pequeños, aquellos que suelen solicitar los trabajadores para cubrir necesidades básicas (como alimentos, medicamentos, servicios públicos o alquileres), urgencias e incluso deudas previas. Específicamente, el 20% de los préstamos de menor monto —de hasta $206.000— fueron los que presentaron el mayor índice de atraso.
Al segmentar por el nivel de deuda contraída, se observó que el primer decil –que agrupa a los préstamos de entre $25.000 y $83.000– presentó una morosidad del 35,2%. En el segundo decil –que contempló deudas de hasta $206.000– la falta de pago fue del 35,3%.
En el tercer decil de deudores –que comprendió préstamos de entre $206.001 y $422.000— la morosidad fue del 27,6%. En el cuarto nivel, comprendido por quienes adeudan hasta $732.000, la irregularidad fue del 25,5%. Si bien en los deciles siguientes la mora mostró una leve disminución, se advirtió que siempre superó el 22%.
El coordinador del área de Economía del IAG, Hernán Herrera, observó: “Lo que estamos viendo no es algo circunstancial, sino una consecuencia del modelo económico del Gobierno, que degrada el trabajo y debilita los ingresos. La mejor política social es un modelo económico que impulse la producción y mejore los salarios, exactamente lo contrario de lo que ocurre hoy”.
Los especialistas detallaron que, a diferencia de otras épocas, la ciudadanía ya no toma créditos para comprar bienes durables, viajar o realizar reformas en el hogar, sino que lo hace para pagar otras deudas –entrando así en una bola de nieve financiera– o para sostener sus consumos corrientes, vinculados a bienes y servicios básicos.
Según el Banco Central de la República Argentina (Bcra), la morosidad en lo que respecta a créditos personales alcanzó en marzo el 11,5%: uno de los registros más elevados de las últimas dos décadas. El indicador acumula varios meses consecutivos de deterioro y ya supera a los niveles observados durante la pandemia.

