Europa un horno: Alemania bate su récord histórico de temperatura con 41,5 °C en plena ola de calor
El este del país registró la temperatura más alta desde que existen mediciones oficiales, en medio de una ola de calor que afecta a gran parte de Europa. República Checa y Dinamarca también marcaron récords históricos.
- Internacionales
- Jun 27, 2026
Alemania registró este sábado un nuevo récord histórico de temperatura al alcanzar los 41,5 °C en la estación meteorológica de Drewitz, en el este del país. La marca, informada de manera provisional por el Servicio Meteorológico Alemán (DWD), superó el récord nacional de 41,3 °C establecido apenas un día antes en Saarbrücken, en el marco de una intensa ola de calor que se extiende desde hace casi dos semanas.
Las altas temperaturas mantienen en alerta a las autoridades alemanas por los riesgos que representan para la salud, especialmente entre los grupos más vulnerables, además de incrementar el peligro de incendios forestales.
Desde el DWD advirtieron que uno de los principales problemas es la falta de alivio durante la noche. «Lo que es especialmente pesado para la gente es que de noche no refresca. Muchas regiones del país tendrán de nuevo noches tropicales», señalaron, en referencia a temperaturas que en varias zonas no descienden de los 28 °C durante la madrugada.
Si bien el organismo había anticipado máximas de hasta 42 °C para este fin de semana, los pronósticos más recientes indican que el fenómeno podría comenzar a perder intensidad en los próximos días. Un portavoz del servicio meteorológico sostuvo que, aunque no puede descartarse un nuevo récord, las probabilidades de repetir temperaturas como las registradas este sábado son bajas.
La ola de calor también dejó registros históricos en otros países europeos. En República Checa, la estación de Doksany alcanzó los 40,6 °C, superando el récord nacional de 40,4 °C establecido en 2012. En Dinamarca, el Instituto Meteorológico Danés informó una temperatura de 36,6 °C al norte de Odense, la más alta desde que comenzaron las mediciones oficiales en 1874.
En Austria, donde se prevén temperaturas cercanas a los 40 °C para el domingo, el calor ya comenzó a afectar la infraestructura ferroviaria. En la región de Vorarlberg, fronteriza con Suiza, las altas temperaturas provocaron deformaciones en algunos tramos de las vías, obligando a reducir la velocidad de los trenes para garantizar la seguridad del servicio.

