Ayerbe denunció condicionamiento financiero y geoestratégico para un desarrollo del plan energético argentino
Martín Ayerbe denunció estancamiento energético. Vaca Muerta produce más, pero con la refinación agotada el petróleo se exporta; la propuesta es priorizar la capacidad de refinación y apalancamiento vía exportaciones para escalar la generación nuclear con un enfoque federal
- Conclusión en Buenos Aires
- Por Aldo Battisacco
- Jul 8, 2026
El referente nacional del Movimiento de Liberación Nacional, Martín Ayerbe, afirmó en diálogo en Conclusión que el modelo energético argentino quedó “estancado” y denunció que la producción de Vaca Muerta, al alcanzar “un millón de barriles diarios”, termina orientándose mayoritariamente «a la exportación por falta de capacidad de refinación». Señaló que el consumo interno ronda los “600.000 barriles” diarios y que “desde 2022 se agotó la capacidad de refinación”, así el petróleo que se extrae cada vez más en territorio argentino “se exporta” al no poder transformarse en combustibles dentro del país.
Además, indicó que el salto en la balanza exportadora pasó de “3.000 millones de dólares” en exportaciones de crudo desde 2022 a “más de 11.000 millones de dólares” en la actualidad y afirmó que ese ingreso “no vuelve a la Argentina” y planteó que, con una política industrial que aumente la capacidad de refinación, podría construirse una refinería de alrededor de 200.000 barriles ubicada en la zona de influencia de Vaca Muerta, en áreas de provincias como La Pampa, Neuquén, Río Negro y Mendoza para pasar de 600.000 a 800.000 barriles en una primera etapa.
El dirigente sostuvo que una obra de esa magnitud requeriría una inversión de “2.500 a 3.000 millones de dólares”, inferior al valor de las exportaciones actuales de crudo. En consecuencia, remarcó que el rumbo de los últimos cincuenta años no habría priorizado “aumentar la capacidad de refino para el desarrollo nacional”, sino que estaría “volcado a los intereses” de multinacionales que se beneficiarían con la exportación del petróleo.
Ayerbe sostuvo que en un esquema energético “balanceado” no solo deberían usarse esos recursos para industrializar y ampliar el refino, sino también para “sostener un proceso de transición energética” y “descarbonificación”, para luego señalar que las exportaciones de crudo podrían transformarse en financiamiento para el plan nuclear argentino. “Con estos números podrían destinarse 4.000 millones de dólares al año”, y tomando como referencia el costo de una central de potencia, y que ese apalancamiento permitiría escalar la participación de la energía nuclear desde un 5% de la generación eléctrica hasta un 25%.
En la misma línea, defendió la idea de una “generación de base” nuclear “segura, barata y abundante”, y propuso avanzar con reactores de potencia y de investigación en cada provincia. Según planteó, el plan nuclear impulsaría empleo, técnicas y oficios en el territorio, generando oportunidades para jóvenes de escuelas técnicas y favoreciendo un “federalismo de siglo XXI” orientado a que la industria no quede limitada a decisiones de empresas extranjeras.
Ayerbe hizo un repaso histórico del industrialismo argentino, vinculando la creación de YPF con la figura de Mosconi y la idea de “nación en armas”, y luego citó antecedentes industriales como Somisa y Altos Hornos Zapla. También apuntó como un giro negativo la entrega de YPF a Repsol durante el gobierno de Menem, la describió como un “vaciado” y cuestionó el rol de nuevas estructuras empresariales en la orientación de la exportación de crudo.
El dirigente sostuvo que el país cuenta con capacidades para el desarrollo nuclear y remarcó proyectos vinculados a investigación y producción científica, incluyendo el reactor RA10 y líneas de trabajo en radioisótopos para uso medicinal. Concluyó vinculando el debate energético e industrial con un enfoque político de “proyecto nacional”, al que consideró necesario para generar empleo pleno y evitar, según su visión, el “vaciamiento” del país, remarcando la importancia de una estrategia que priorice producción nacional y desarrollo del sector estratégico.

Entre las falacias de la economía liberal, Ayerbe condenó que esta ese precepto de que los bienes son escasos y la función de la economía es establecer cuál es la correcta distribución. Si es a través de competencia o de la cooperación. Si es a través de la ley y el orden jurídico del Estado. Todas esas tonterías son falsas, y es Juan Perón el que hace escuela económica con la economía de la abundancia. Esa condición se dá porque todos trabajan, entonces los salarios tienden a subir solos porque todos son necesarios. Al ser todos necesarios y al aumentar el poder adquisitivo del salario de los trabajadores esto hace que el consumo sea superior en una economía de abundancia.
«Si no hay justica social, esto es una colonia, los peronistas tenemos que hacernos cargo de lo que somos»
Por último, Martín Ayerbe, instó a profundizar sobre “aquellas cosas que supimos hacer bien, como fue la ley 20520 de nacionalización de depósitos, que es una base sólida, férrea Que derogó justamente la Ley de Entidades Financieras de Martínez de Hoz. La Ley de Entidades Financieras de Martínez de Hoz es la ley que deroga otra ley. Y esa otra ley que deroga es la 20520, del año 73, que hace que todos los bancos privados sean mandatarios del Banco Central y todos los depósitos estén bajo custodia del Banco Central Argentino. Con eso evitás las corridas financieras, entre otras cosas.

