El crédito al consumo no arranca: cayeron los préstamos personales y la financiación con tarjeta
La financiación al consumo cerró en el sexto mes a la baja, disminuyeron 1,1% y las tarjetas de crédito un 4,2% interanual, con una contracción mensual del 0,8% ajustada por inflación.
- Economía
- Jul 9, 2026
El crédito al sector privado no despega a pesar de que las tasas de interés se muestran algo más accesibles. Mostró una escasa expansión de apenas 0,3% durante junio, según el Informe Monetario Mensual del Banco Central (BCRA). Sin embargo, ese leve avance fue impulsado por los préstamos destinados a empresas, mientras que el financiamiento para el consumo registró una caída del 0,8% respecto de mayo, reflejando la debilidad de la demanda de crédito por parte de las familias.
Las dos principales herramientas de financiamiento al consumo presentaron resultados negativos. Las financiaciones con tarjeta de crédito disminuyeron 4,2% en comparación con junio de 2025, mientras que los préstamos personales retrocedieron 1,1% interanual. El escenario se da pese a una desaceleración de la inflación y a tasas de interés algo más moderadas.
Al mismo tiempo, la morosidad en el crédito bancario continúa en ascenso. Un informe de la consultora 1816, calculó que la irregularidad en los préstamos para el consumo subió de un 12,1% en abril a un 12,7% en mayo. En el caso de las empresas, el indicador pasó de 3,3% a 3,5%, y el total del sector privado avanzó de 7,3% a 7,7 por ciento.
En cuanto a las entidades financieras mantienen una postura rígida ante el incremento del riesgo crediticio y la escasa demanda. Entre las medidas adoptadas figuran el endurecimiento de los criterios de evaluación de clientes, la falta de actualización de los límites de las tarjetas de crédito y el mantenimiento de tasas elevadas, priorizando inversiones en deuda pública antes que ampliar la cartera de préstamos.
Sobre otras líneas de financiamiento, los préstamos prendarios para la compra de vehículos retrocedieron 0,4% en términos reales durante junio, mientras que los créditos comerciales crecieron 1,5%, impulsados principalmente por los documentos a sola firma. Por su parte, los créditos hipotecarios ajustados por UVA aumentaron 1,2% mensual y acumularon una suba interanual del 63%, manteniéndose como el segmento con menor nivel de mora.

