MARTES, 21 DE JUL.

Cerró una fábrica de alfajores artesanales tras seis años de actividad y otra entró en concurso preventivo

La marca Lalín anunció el cierre definitivo de su planta en Lomas de Zamora en medio de la caída del consumo. Además, Alfajores Balthazar, fabricante de Alfa Pampa, inició un concurso preventivo de acreedores.

La fábrica de alfajores artesanales Lalín anunció el cierre definitivo de su planta tras seis años de actividad ininterrumpida en Lomas de Zamora. La empresa atribuyó la decisión al difícil contexto económico y a la fuerte caída del consumo que afecta a distintos sectores productivos, poniendo fin a una marca que había logrado consolidarse en el mercado regional con sus productos artesanales.

La noticia fue comunicada por los propios fundadores de la firma a través de una publicación en sus redes sociales. «Hoy es un día especial; después de estos seis años maravillosos y de muchas alegrías, tomamos la decisión de dar un paso al costado», expresó Sebastián, uno de los emprendedores detrás del proyecto. «Nunca imaginamos lo difícil que sería escribir estas palabras», agregó en el mensaje de despedida.

Según relataron sus creadores, la historia de Lalín comenzó casi por casualidad, cuando elaboraron una receta para consumo personal que despertó el interés de familiares y amigos. A partir de los primeros pedidos, la iniciativa fue creciendo y encontró un lugar en ferias regionales de la provincia de Buenos Aires, donde logró diferenciarse por la calidad de sus materias primas y la elaboración artesanal.

Con el paso del tiempo, la marca se hizo conocida por sus sabores innovadores. Entre los más elegidos figuraban los alfajores de crema de maní con chocolate blanco, volcán de chocolate y frutos del bosque, además de otras variedades con rellenos como flan con dulce de leche, que le permitieron posicionarse dentro del competitivo mercado de la repostería artesanal del sur del conurbano bonaerense.

Asimismo, el cierre de Lalín se suma a una serie de dificultades que atraviesan pequeñas y medianas empresas de distintos rubros, afectadas por la retracción del consumo y el aumento de los costos. Tras anunciar el cese de la producción, los dueños señalaron que iniciarán una nueva etapa profesional, luego de dar por concluido el ciclo de una de las marcas más reconocidas de la zona.

Por otra parte, la crisis también impacta en otras compañías del sector. La fabricante de Alfa Pampa, Alfajores Balthazar, ingresó recientemente en concurso preventivo de acreedores. Fundada en 2011 en Villa Maipú, partido de San Martín, la empresa llegó a producir un millón de alfajores por mes, con capacidad instalada para fabricar hasta 3,5 millones de unidades mensuales, además de exportar a Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda.

De acuerdo con la documentación presentada ante la Justicia, la situación financiera de la firma comenzó a deteriorarse durante 2025 debido a la caída del consumo masivo, la disminución de las ventas, el elevado endeudamiento bancario y el alto costo del financiamiento. En ese contexto, uno de sus principales acreedores es la empresa Vacalín, a la que le adeuda unos 224 millones de pesos por la provisión de dulce de leche. Con el concurso preventivo, la compañía busca reorganizar sus finanzas y evitar un desenlace similar al de Lalín.

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