Fin de los privilegios: Lifschitz propone revisar los «estacionamientos VIP» que ocupan 7 kilómetros de la ciudad
El concejal presentó un proyecto para auditar y restringir los permisos de estacionamiento reservado en Rosario. Apunta contra "un grupo selecto de semidioses" —jueces, diplomáticos y sindicalistas— que gozan de beneficios injustificados mientras el ciudadano común padece el caos del tránsito.
- Ciudad
- Jul 29, 2026
El crecimiento del parque automotor en Rosario durante las últimas décadas ha convertido la búsqueda de un lugar para estacionar en una odisea diaria para miles de rosarinos. En este contexto, el concejal Federico Lifschitz ingresó al Concejo Municipal una propuesta para revisar de manera integral el régimen de Franquicias de Estacionamiento Reservado entre Discos, buscando garantizar un uso racional y equitativo del espacio público.
La iniciativa surge tras detectar una falta total de control y auditoría por parte del municipio sobre los permisos otorgados. Según estimaciones del edil, si se ubicaran uno detrás de otro los vehículos beneficiados por estas reservas, se formaría una fila de 7 kilómetros, equivalente a la distancia desde el río hasta la avenida Circunvalación por calle Pellegrini.
Lifschitz fue tajante al describir la situación actual, al señalar que existe «un grupo selecto de rosarinos semidioses que tienen este privilegio pero que no cuentan con ninguna patología que no le permita caminar 50, 100 o 200 metros». En esta categoría, el concejal incluyó a jueces, diplomáticos, sindicalistas, autoridades religiosas y algunos sectores de la política local y provincial.
«¿Qué emergencia o urgencia puede tener un cónsul para disponer de un estacionamiento de privilegio?», se preguntó Lifschitz, relatando su experiencia personal en la zona de tribunales y consulados, donde cuadras enteras están reservadas para funcionarios mientras los ciudadanos deben dar «mil vueltas» para encontrar un lugar. El proyecto busca que estos permisos se mantengan exclusivamente cuando existan razones de salud, seguridad o prestaciones esenciales debidamente fundadas.
Uno de los puntos críticos del proyecto es la necesidad de una auditoría sobre las franquicias otorgadas a personas con discapacidad. Se han detectado casos de permisos que siguen vigentes a nombre de personas que ya han fallecido, se han mudado o cuyas patologías no justifican de manera directa el beneficio de estacionar en la puerta de su domicilio.
«Se deben cumplir criterios razonables y debidamente fundados. La continuidad de los permisos debe ser verificada y confirmada periódicamente», sostuvo el legislador local. Por ello, solicitó que el Municipio informe detalladamente la cantidad total de permisos, sus categorías, justificaciones y plazos de vigencia.
Sentido común frente al caos vehicular
Para Lifschitz, sostener estos privilegios en un contexto donde Rosario enfrenta serias dificultades en materia de movilidad y tránsito es un «despropósito». El concejal aspira a que su propuesta, que retoma iniciativas previas como las del concejal Carlos Cardozo, prospere por una cuestión de «sentido común».
«Nos parece que hay un exceso, un abuso», concluyó, reafirmando que el objetivo final es priorizar el derecho de todos los rosarinos a utilizar correctamente el espacio público, eliminando beneficios que no tienen sustento en una urgencia real o una dificultad motriz.

