Demanda a Central: la familia de Ivana Garcilazo aclaró que “no estaba en conocimiento de la presentación”
A través de un comunicado, los parientes de la mujer asesinada tras un clásico con Newell’s en 2023 indicaron que no iniciaron “una demanda económica contra el club”, y le agradecieron su apoyo al presidente Gonzalo Belloso y a su esposa Carolina. El abogado confirmó que desistió del reclamo.
- Judiciales
- Por Luciano Couso
- Jul 31, 2026
La familia de Ivana Garcilazo, la hincha de Rosario Central de 32 años asesinada de un piedrazo en la cabeza el 30 de septiembre de 2023 en Ovidio Lagos y Montevideo luego de un clásico con Newell’s Old Boys, aclaró este viernes que “no estaba en conocimiento de la presentación realizada por su abogado ni de la forma en que sería comunicada públicamente”, luego del malestar que generó en el club la demanda por daños y perjuicios interpuesta por el abogado Marcos Cella.
El planteo extrajudicial era contra el club de Arroyito, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y la compañía de seguros El Surco SA. “Es una cuestión que toda víctima de un daño semejante tiene derecho a exigir”, dijo a Conclusión el abogado Marcos Cella, cuyo estudio jurídico patrocina a los familiares a título gratuito, antes de la reacción de Central.
El letrado había aclarado temprano que no había “nada contra Central, que estuvo siempre al lado de la familia”. Sin embargo, la institución del barrio Arroyito hizo saber su malestar por la presentación del escrito, que además de la aseguradora El Surco SA involucraba a la AFA y al propio club.
Entonces llegó la aclaración de la familia, a través de un comunicado, en el que afirma que “al tomar conocimiento de esta situación, dimos la orden de manera inmediata para desestimar dicha notificación, por no representar la voluntad de nuestra familia”.
Además, sostuvieron: “Queremos dejar en claro que la familia no inició ni pretende iniciar una demanda económica contra el club Rosario Central”. El propio abogado confirmó este mediodía a Conclusión que efectivamente luego del reclamo presentó un escrito ante el club por medio del cual “desiste” de cualquier demanda económica de la institución.
En esa misma línea, la familia aclaró que «la presentación respondía a un procedimiento legal, pero nunca fue una decisión consensuada por nuestra familia«. En el mismo comunicado, expresaron su «agradecimiento al Club Rosario Central y, especialmente, a Gonzalo y Carolina, quienes desde el primer día nos acompañaron con respeto, compromiso y una enorme calidad humana».
Más temprano, Cella había dicho a este diario digital que el reclamo “simplemente es el canal adecuado para llegar a la compañía de seguro de todos los clubes de fútbol de Argentina, que es El Surco”.
El texto de la demanda por el que fue notificado Rosario Central decía: “Vengo por el presente a efectuar reclamo extrajudicial de daños y perjuicios por los hechos en los cuales resultó el homicidio de Ivana Paula Garcilazo Bellón ocurrido en fecha 30/9/23, contra el club Rosario Atlético Central, la Asociación del Fútbol Argentino, y la aseguradora El Surco SA”.
Cella explicó que la demanda corresponde dirigirla a los tres involucrados, pero aclaró que la familia no persigue un objetivo económico personal. “Eventualmente de arribar a una solución, esto lo va a destinar la familia a beneficencia y a las víctimas de violencia en el deporte”, señaló.
Ivana Garcilazo, una hincha “canaya” de 32 años, fue asesinada de un piedrazo en la cabeza mientras regresaba en moto del estadio Gigante de Arroyito, donde la tarde del 30 de septiembre de 2023 habían disputado el clásico del fútbol rosarino Central y Newell’s. Volvía junto a su pareja, Daniel.
En la esquina de Ovidio Lagos y Montevideo, al menos tres hinchas “leprosos” la atacaron a piedrazos. Al menos una de ellas dio en la cabeza Ivana, que perdió el control de la motocicleta. Según la autopsia, falleció a causa del golpe con el objeto arrojado por los agresores.
La investigación del asesinato dio con tres sospechosos que, con el tiempo, fueron imputados como coautores del crimen: el profesor de educación física Ariel Cabrera, Juan José Massón y el docente Damián Reinfestuel, quien se mantuvo prófugo durante más de un año tras escapar a Bolivia. El fiscal del caso, Lisandro Artacho, adelantó durante una audiencia preliminar realizada en octubre del año pasado que pedirá la pena de 30 años de prisión para los tres, al acusarlos como coautores del homicio.

