Milei: “Es una estupidez decir que la gente no llega a fin de mes”
El presidente defendió su gestión, marcó que “la economía está creciendo” y negó que exista un aumento del desempleo y una caída de salarios. A su vez, estimó que el país “va a quintuplicar sus exportaciones de energía” en los próximos cinco años.
- Política
- Ago 20, 2026
El presidente Javier Milei defendió su gestión al frente del Poder Ejecutivo y subrayó que cumplirá el mandato de bajar la inflación y hacer crecer la economía, al cerrar una nueva edición del Consejo de las Américas que se realizó en un hotel de la ciudad de Buenos Aires.
También afirmó que “no aumentó el desempleo ni cayeron los salarios”. Para luego preguntarse: “¿Alguno está en desacuerdo de que caigan los salarios del sector público? Si son menos impuestos”.
A su vez, en su discurso el presidente consideró “una estupidez decir que la gente no llega a fin de mes o que el proceso tecnológico destruye empleo”, porque afirmó que eso no es lo que se desprende de los datos.
Milei dijo que el progreso tecnológico mejorará el acceso de las personas a bienes a precios más baratos y de mayor calidad, lo cual provocará “ahorros” que luego pueden volcarse a otros sectores ampliando el desarrollo.
El jefe de Estado afirmó que Argentina sigue siendo una economía muy cerrada y la graficó como “una cárcel” e insistió en la necesidad de la reconversión de los sectores que entraron en competencia con el mercado internacional.
En el mismo sentido, defendió la desregulación de la economía porque “atrás de cada regulación hay un kiosco”, y disparó: “Los hijos de puta prebendarios tienen que quebrar”.
En este marco, Milei volvió a embestir contra Techint y las regulaciones que existían para exportar chatarra, lo cual le permitía a esa empresa tener un insumo a un precio muy bajo. También apuntó al “sector de los neumáticos” y explicó: “Si ahora entran a US$ 100 dólares, como valen en todos los países, las personas tienen US$ 300 para gastar en otro lado”.
En otro orden, el presidente se refirió a la caída de la natalidad, un fenómeno que se produce a nivel mundial. En este marco, el jefe de Estado señaló que “la locura de los pañuelitos verdes y esa pasión por asesinar niños nos está costando en términos de crecimiento y del sistema previsional”.
Inflación, empleo y crecimiento
Milei volvió a celebrar que la caída de la inflación mayorista, la baja del riesgo país y el consumo privado que consideró en “picos históricos”. Al tiempo que aseguró que “no aumentó el desempleo ni cayeron los salarios”.
“De acá a 2031 Argentina va a quintuplicar sus exportaciones de energía. Nosotros acumulamos reservas a lo pavote”, enfatizó.
“Mi mandato es bajar la inflación y hacer crecer la economía y lo voy a cumplir”, aseguró el jefe de Estado. Inmediatamente destacó que “la inflación bajó un 85%” y que “la mayorista arrancó con cero siendo 0,8%”.
“Es cierto que desaparecen empresas, pero son empresas de un empleado, mientras abren otras de diez empleados”, consignó el presidente. En esa línea, evaluó: “Si estarían desapareciendo empresas y se pierden tantos puestos de trabajo, el desempleo debiera estar volando y eso no está pasando” (la de desempleo actualmente es del 7,8%). Aunque reconoció que “así como desaparecen empresas, aparecen otras y eso sucede porque cambiaron las condiciones de la economía. Se produce una reasignación de recursos”.
Luego recalcó que la “economía está creciendo” y que durante su mandato lo hizo en 8,3%. “Y si limpiamos el arrastre que nos dejó el kirchnerismo, en los dos primeros años acumulamos una expansión de más de 10 puntos porcentuales”, añadió.
Luego, Milei admitió que “la foto es horrible, pero la película sigue siendo la mejor de la historia argentina”.
Para finalizar, Milei indicó: “Hacer grande a la Argentina nuevamente depende no solo de que el Gobierno hagamos las cosas correctas, depende de que decidamos volver a abrazar los valores de occidente: el respeto por la libertad, por la propiedad privada, por la vida, por los contratos (que es no mentir). Si diseñamos políticas públicas justas, éstas se van a convertir en eficientes. Y tarde o temprano vamos a progresar. Por lo tanto, la batalla no es económica, es moral. El eje central de la decadencia es un problema de índole moral. Si queremos ser una sociedad de inmorales seremos Sodoma. Si no la contracara será progreso y bienestar”.
Previo a la participación del presidente subieron al atril, el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el viceministro de Economía, José Luis Daza (Luis Caputo no participó por problemas de salud); el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, y el canciller Pablo Quirno.

