LUNES, 31 DE AGO.

Reparación histórica en la UNR: restituyeron los legajos de dos docentes víctimas del terrorismo de Estado y la Triple A

En un emotivo acto celebrado en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas, la Universidad Nacional de Rosario reparó y entregó a familiares los legajos de la doctora María del Rosario “Charo” Spetale y el doctor Constantino Razzetti, reconstruyendo sus valiosas trayectorias académicas y de militancia arrasadas por la violencia política.

 

En coincidencia con las conmemoraciones por el Día Internacional de las Personas Detenidas-Desaparecidas, la Universidad Nacional de Rosario (UNR) llevó a cabo este lunes un profundo acto de memoria y reparación histórica. En el hall de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas, la institución restituyó los legajos de María del Rosario “Charo” Spetale y Constantino Razzetti, graduados y docentes de esta casa de estudios que resultaron víctimas del accionar represivo ilegal del Estado argentino antes y durante la última dictadura cívico-militar.

La ceremonia estuvo encabezada por el rector de la UNR, Franco Bartolacci; el vicerrector, Héctor Darío Masía; el decano de la Facultad de Ciencias Bioquímicas, Andrés Sciara; la decana de Odontología, Claudia Lezcano; la coordinadora del Área de Derechos Humanos de la universidad, Paula Contino; y la secretaria de Género, DDHH y Diversidad de la FBIOyF, Maitena Martinez-Amezaga. El acontecimiento contó con un fuerte respaldo de la comunidad universitaria, sindicatos docentes y nodocentes, agrupaciones estudiantiles y una nutrida representación de las organizaciones de Derechos Humanos de la región.

 

«Charo» Spetale: una trayectoria científica que el terrorismo intentó borrar

Nacida en Cañada de Gómez, María del Rosario “Charo” Spetale forjó un recorrido académico excepcional en la UNR. Se graduó como Farmacéutica en 1956, obtuvo el título de Bioquímica en 1959 y alcanzó el doctorado en la materia en 1969. Desarrolló una prolífica carrera en investigación en el Departamento de Ciencias Fisiológicas de la Facultad de Medicina, integrando un reconocido grupo de trabajo junto a los doctores Emilio Rodríguez Garay y Lida Morisoli. Sus aportes científicos sobre el metabolismo hepático de la bilirrubina y la farmacocinética hepática en modelos animales fueron publicados en prestigiosas revistas científicas de alcance internacional.

En paralelo a la investigación, «Charo» volcó su vocación en las aulas de la UNR como docente de Bioquímica Clínica y Cuantitativa, profesora de Física en el ciclo básico e instructora de Biofísica, además de desempeñarse en la Facultad de Odontología en las áreas de Fisiología, Física y Química Biológica, y como laboratorista en el Hospital Centenario.

Toda esta destacada trayectoria docente e intelectual fue truncada de forma sangrienta en agosto de 1976. A los 44 años de edad, Spetale fue asesinada por un grupo parapolicial en la puerta de la vivienda que compartía con Esther Eva Fernández. El comando represivo buscaba originalmente a Esther; al no encontrarla, fusilaron a «Charo» en el ingreso. Según los registros de las propias fuerzas represivas de la época, en el domicilio hallaron documentos de la Juventud Peronista. Esther fue secuestrada ese mismo mes al presentarse a declarar en la Jefatura de Policía por el homicidio de su compañera, y tras una nueva detención en 1977, permaneció un año confinada en el penal de Villa Devoto.

La recuperación y reparación de su legajo, impulsada por Pablo Di Tomaso (exdirector de Museos de Cañada de Gómez y encargado de recibir la documentación en el acto), restituye no solo papeles administrativos, sino el nombre, el rostro y la dignidad de una docente de la salud cuya labor se pretendió invisibilizar.

 

Constantino Razzetti: el compromiso social frente a la persecución política

Nacido en Italó, provincia de Córdoba, Constantino Razzetti completó sus estudios de Farmacia en 1940 y obtuvo el título de Doctor en Bioquímica y Farmacia en 1943. Su labor en la UNR se inició temprano: fue auxiliar de la cátedra de Farmacognosia en 1939, jefe de trabajos prácticos de laboratorio en el Hospital Centenario y jefe de trabajos prácticos de Semiología y Clínica Propedéutica en Ciencias Médicas.

Razzetti no disociaba el conocimiento científico de la transformación de su comunidad. Fue uno de los fundadores del Instituto Antirrábico de Rosario y de la pionera Escuela Luis Braille para niñas y niños ciegos. Además de su labor académica, consolidó un fuerte compromiso político como militante y dirigente del peronismo, llegando a ser vicepresidente del Banco Municipal de Rosario.

Esta militancia le valió la persecución sistemática de los sectores reaccionarios. Durante la dictadura que usurpó el poder en 1955, fue encarcelado y cesanteado de todos sus cargos universitarios aduciendo «causas políticas». Casi dos décadas después, en la madrugada del 14 de octubre de 1973—apenas 48 horas después de la asunción de Juan Domingo Perón a su tercera presidencia—, Razzetti fue acribillado por la espalda al regresar a su vivienda en Rosario tras los festejos populares por el triunfo democrático. La investigación judicial posterior conectó este asesinato con el accionar de la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) en complicidad con el Sindicato de la Carne, transformándose en uno de los primeros magnicidios de esa banda para-estatal en la ciudad de Rosario.

La persecución violenta sobre su familia continuó durante la dictadura instaurada en 1976. Su hijo, Carlos Razzetti, fue perseguido, detenido ilegalmente y torturado por continuar con la exigencia de justicia. Ante décadas de impunidad y la denegación de justicia en el plano nacional, Carlos recurrió en julio de 2026 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). En el acto de este lunes, el legajo reparado de Constantino Razzetti fue recibido por su nieta, Agostina Razzetti Koller, quien sostuvo incansablemente la demanda de reconstrucción biográfica de su abuelo.

 

La memoria como herramienta del presente y declaración de principios

El programa de reparación documental se inscribe en una política integral de la UNR que, mediante el Protocolo de Búsqueda Documental implementado en 2023 por el Área de Derechos Humanos, busca reparar las fichas de quienes sufrieron persecución, cesantías forzosas, detención o desaparición entre 1968 (año de fundación de la universidad) y 1983. Este proceso cuenta con el amparo de la Resolución Nº 727/2022 del Consejo Superior, habiendo tenido su primer hito en agosto de 2022 con la entrega del legajo de Olga Vaccarini, estudiante de Bioquímicas detenida-desaparecida el 16 de mayo de 1977.

Durante el encuentro, el rector Franco Bartolacci remarcó el valor del acto ante la coyuntura política nacional: “Es un acto de resistencia necesario frente a un negacionismo expreso, a una naturalización de la violencia y a una historia de la humanidad brutal… volvemos a escuchar cosas que pensábamos que ya no escucharíamos. Volvemos a discutir los fundamentos mismos que dieron sentido a esa recuperación: el Nunca Más. Es un acto para resistir y construir esos pequeños actos de memoria, para plantar bandera y hacer una declaración pública y política en la Universidad”.

Por su parte, Paula Contino, responsable de Derechos Humanos de la UNR, advirtió sobre las consecuencias del olvido: “El olvido social alrededor de los crímenes masivos que nos dejó la última dictadura cívico-militar y el preludio represivo de la Triple A puede amenazar nuestra identidad colectiva, convertirse en garantía de impunidad para los perpetradores y los apologistas del presente. La paz solo se puede construir en base al ejercicio real de la justicia y la reparación”. Contino remarcó que la memoria es un vehículo activo para intervenir en el presente y diseñar el porvenir, denunciando aquellas falacias de los registros dictatoriales que pretendieron tapar desapariciones y crímenes con eufemismos administrativos como «cesantía, abandono de tareas o fallecimiento».

Andrés Sciara, decano de la Facultad de Bioquímicas, coincidió en la complejidad del contexto actual para sostener estas conquistas colectivas: “No es fácil en estos momentos seguir construyendo memoria. No es fácil, pero es más importante que nunca. Que tanta gente estemos acá significa que tenemos raíces muy fuertes para, aunque suframos un poco de viento, resistir y seguir creciendo en la memoria histórica”. A su turno, Claudia Lezcano, decana de Odontología, reflexionó sobre cómo la última dictadura «robó pedazos de historias interrumpidas», pero resaltó que «a partir de ahora Charo Spetale estará en la memoria de todos los que no la conocieron».

La emotiva jornada cerró con la inauguración de una placa de homenaje permanente en el hall central de la Facultad, con el cálido acompañamiento de las Madres de Plaza de 25 de Mayo, Abuelas de Plaza de Mayo, H.I.J.O.S. Rosario, APDH, Nietes Rosario, la Biblioteca Popular «Constancio C. Vigil» y diversas agrupaciones del movimiento de derechos humanos, que siguen sosteniendo en alto las banderas de Memoria, Verdad y Justicia.

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