Ya no vuela: Flybondi dejó de operar en Corrientes y se desplomó 45% el tráfico de pasajeros en julio
La degradación del servicio fue progresiva a lo largo de 2026. En mayo, la compañía operó apenas cinco vuelos a lo largo de todo el mes, mientras que en junio las cancelaciones fueron prácticamente totales en el Aeropuerto Fernando Piragine Niveyro.
- Info general
- Sep 2, 2026
La profunda crisis operativa, financiera y laboral de Flybondi alcanzó un punto crítico con su retirada definitiva de la provincia de Corrientes, tras casi ocho años de servicio que resultaron clave para la conectividad regional.
La salida provocó un desplome interanual del 45,8% en el tráfico del aeropuerto local durante julio de 2026 (con 9.839 pasajeros frente a los valores registrados en 2025) y una leve contracción mensual desestacionalizada del -0,4%.
La degradación del servicio fue progresiva a lo largo de 2026. En mayo, la compañía operó apenas cinco vuelos a lo largo de todo el mes, mientras que en junio las cancelaciones fueron prácticamente totales en el Aeropuerto Fernando Piragine Niveyro.
Ante la falta de certezas y para frenar los perjuicios a los usuarios, las principales plataformas de viajes junto a los operadores locales optaron por remover de manera definitiva la venta de sus pasajes.
Tras una paralización que se extendió durante 45 días, el responsable de la escala local se presentó ante la Dirección de Aeronáutica Provincial para comunicar el cese definitivo.
El territorio correntino queda ahora dependiente de otras alternativas. Aerolíneas Argentinas mantiene operaciones en la ruta Buenos Aires-Corrientes, pero la pérdida de la oferta low cost representa no solo una reducción de capacidad, sino también una barrera tarifaria para sectores que apostaban a los precios competitivos de Flybondi.
El mercado de transportes provinciales muestra un panorama complejo. Si bien la terminal de ómnibus registró 47.057 pasajeros en julio, con una variación positiva del 8,6% respecto al mes anterior, también acusa una caída interanual del -27,1% comparada con julio de 2025. El transporte terrestre, entonces, tampoco logra compensar la pérdida de conectividad aérea.
QUÉ PASÓ CON FLYBONDI
Lo más alarmante de esta crisis es la complicidad por omisión del Ejecutivo. Mientras los usuarios quedan varados y las agencias de viajes asumen pérdidas millonarias, el Gobierno nacional, a través de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), decidió aprobar «sin objeciones» el plan de acción presentado por el grupo controlante de Flybondi, COC Global.
Pese a que el Ejecutivo habilitó explícitamente a la empresa a continuar con la venta de tickets en el país, el mercado de las agencias optó por el camino de la autodefensa ante la falta de controles estatales.
Esta pasividad del organismo regulador contrasta fuertemente con la rigurosidad de los países vecinos: el gobierno de Brasil directamente le prohibió a Flybondi comercializar boletos hacia destinos clave como Florianópolis, Maceió, Salvador y Río de Janeiro, luego de que en julio la empresa cancelara el 79% de sus vuelos programados con el país limítrofe.
La desidia estatal se vuelve aún más grave al observar que la aerolínea arrastra una parálisis operativa severa, con tripulaciones suspendidas hasta septiembre, reclamos de ex trabajadores por salarios e indemnizaciones adeudadas y un frente judicial asfixiante.
Recientemente, tres juzgados federales ordenaron embargar las cuentas bancarias de Flybondi por casi $1.500 millones debido a deudas impositivas acumuladas con el fisco (ARCA) por más de $1.250 millones.
En este marco de quiebra virtual, la propia página web de la firma dejó de operar en las últimas horas, mientras Despegar modificó su inventario para evitar contratiempos y Almundo justificó la baja por un supuesto «mantenimiento» de la integración online.
De esta manera, el modelo de «cielos abiertos» impulsado por el oficialismo demuestra que la ausencia de control gubernamental no genera competencia virtuosa, sino un vacío de protección al consumidor y un daño a la conectividad de los destinos turísticos nacionales.

