DOMINGO, 06 DE SEPT.

Del diario al café de especialidad y las medialunas: el intento de los canillitas por sobrevivir en el mundo digital

El Concejo de Rosario aprobó una ordenanza que amplía los productos que pueden venderse en kioscos de diarios y revistas, “un rubro en extinción”. Los últimos lectores, las revistas coleccionables, el “diario digital de Yrigoyen” y los desafíos de reconvertirse, según el sindicato.

 

“Clarín, La Capital, latte macchiato, medialunas dulces”. Así podría ser una posible actualización del tradicional voceo de los canillitas en los kioscos de diarios y revistas a la ordenanza aprobada este jueves en el Concejo Municipal de Rosario, que amplía el objeto comercial de los viejos escaparates incorporando bebidas y comidas “al paso”, sin mesas ni sillas para no competir con los bares. Impulsada por la oficialista Carolina Labayru, la nueva norma aggionar una impulsada por el Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas en diciembre de 2024, que ya incorporó una ampliación nacional que permite vender productos regionales, peluches y hasta ponchos, según la región del país. “Estamos re contentos”, dijo a Conclusión el titular del gremio, Osvaldo Bunetta, quien consideró que el del canillita “es un rubro en extinción” que sobrevive con revistas coleccionables y una generación + 60 que aún recibe el periódico de papel en su casa. “La gente que pasaba por el kiosco y compraba el diario despareció”, dijo.

Hace un cuarto de siglo el Gran Rosario llegó a tener “entre 400 y 500 kioscos” de diarios y revistas, recordó Bunetta. Hoy, sumando la ciudad, San Lorenzo, Granadero Baigorria, Pérez y Villa Gobernador Gálvez, en el registro de afiliados solo quedan 150. La actividad está regulada y habilitada por la Secretaría de Trabajo de la Nación. En Rosario existe, desde 1972, una ordenanza que contempla el uso de espacio público y una comisión de seguimiento entre el sindicato y el municipio para resolver problemas de convivencia con los vecinos.

“Está desapareciendo”

Bunetta dijo durante la charla con Conclusión que el sindicato que encabeza representa a un rubro que “se está extinguiendo”. Sin embargo, de alguna manera sobrevive. “La parte gráfica, el diario y lo que eran las revistas chimenteras, de información general, internacional, moda, todo esto fue desapareciendo”, contó.

Aún así, “se sigue trabajando en poca cantidad, sigue existiendo pero está desapareciendo”. Existe, de todas maneras, un paliativo. “Lo que nosotros estuvimos suplantando es con las revistas que tienen todo lo que sea coleccionable, despieces de autos, de robots, todo eso. Ese tipo de revistas es mucho más cara que una revista tradicional: estamos hablando de valores de 15, 20, 30 mil pesos, que a lo mejor se venden con un disco, en poca cantidad, pero con valores que nos van suplantando, que si bien no llegan a darnos la estabilidad como teníamos antes y la posibilidad de progresar, por lo menos nos dejan comer”.

 

 

En “el mostrador”, como llaman los trabajadores al kiosco, no se vende más. Ya nadie pasa y pide un periódico. Pero hay una modalidad que persiste. “Lo que sí seguimos manteniendo es la gente del reparto, que es una generación de 65, 70 años más o menos, que son la última generación que está leyendo, que son lectores”, explicó Bunetta en relación al diario de papel. “A partir de acá en pocos años esa generación va a desaparecer y va a desaparecer el lector del diario”, pronosticó.

Primero el cable, luego Internet

Sobre la caída del hábito de la lectura de noticias en papel, el titular del Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas de Rosario explicó que “nosotros estamos en la competencia, obviamente, con la parte digital, pero empezamos a decaer con los canales de información, fundamentalmente por los canales de noticias”.

Según el dirigente, la aparición de los “canales especializados, que estaban las 24 horas, esa era la primera competencia que tuvimos”. El golpe se sintió en los kioscos de diarios y revistas. El consumo de noticias se corrió a lo audiovisual, durante todo el día y en vivo y en directo.

Luego, la masivización del uso y el acceso a la conexión de Internet y la proliferación de dispositivos y plataformas para acceder a información -mayormente de modo gratuito-, le dio el golpe de gracia al papel.

El diario de Yrigoyen digital

Bunetta reflexionó sobre uno de los efectos que produjo el corrimiento de un formato periodístico a otro. Lo que se denomina “cámara de eco” o “sesgo de confirmación”, que consiste en el consumo de informaciones y noticias que avalen el punto de vista del usuario, mecanismo que facilita abrumadoramente el uso de algoritmos para proponerle al consumidor qué ver y qué no.

Y ahora con la digitalización, obviamente que la gente es muy permeable a cualquier cosa, hasta noticias falsas”, dijo el dirigente. De esa manera, lo que hasta un tiempo era el lector y ahora se nomina como audiencia “no se interioriza, no sabe si es verdad” aquello que ve en su dispositivo digital, fundamentalmente el teléfono móvil.

 

 

Los consumidores, ahora, “se manejan sobre redes sociales, las redes sociales obviamente son cerradas, son peores que los diarios”, aseguró. Porque, continuó el canillita, los periódicos no son objetos neutrales ni imparciales, “tienen una línea de editorial”. Sin embargo, estableció una diferencia: “Te daba la oportunidad de ir a un bar y leer varios diarios, vos hablabas, debatías”. De esa manera se formaba una opinión con diversos matices y miradas.

Hoy se cierra tanto en un teléfono, que a lo mejor vos tenés una realidad virtual dentro de tu casa y no sabés realmente lo que pasa, o crees que existe una realidad que no es nada con la que está viendo tu par”, señaló Bunetta. Y ejemplificó los efectos de esa suerte de diarios de Yrigoyen digital que cada uno se construye en su dispositivo. “Yo creo que en lo que estamos viviendo hoy pasa eso. La gente está mal económicamente, no tiene trabajo, y de golpe dentro de las encuestas de redes sociales se sigue manteniendo con determinado acompañamiento” al Gobierno.

“Eso no lo entendés, es algo tan cerrado, en la calle o en el contacto con la calle está todo mal, ¿cómo poder votar o mantener a alguien que te está destruyendo?. Son cosas nuevas, en forma cerrada, que viven en una realidad virtual”.

Del diario al café

En una suerte de inversión de la lógica que mencionó el propio Bunetta, por la cual una persona iba a un bar y se sentaba a una mesa a leer los diarios, el Concejo Municipal de Rosario aprobó este jueves una ampliación del rubro que permite expender en los kioscos de diarios y revistas, café, gaseosas y comidas al paso. Se trata de un salvavidas a un rubro “en extinción”.

En rigor, esa posibilidad se encontraba habilitada desde diciembre de 2024, a partir de una ordenanza que impulsó el propio Sindicato de Canillitas de la ciudad. La modificación aprobada en el Palacio Vasallo amplía los alimentos y bebidas que se pueden expender, establece la necesidad de que sus titulares realicen cursos de manipulación de alimentos, y establece límites. Además, consagra que la actividad principal debe continuar siendo la venta de diarios y revistas.

A partir de ese momento algunos kioscos empiezan a vender esos artículos, meten cafetería y meten gaseosa. Se inicia en Buenos Aires, que en su momento había 25 kioscos ya que se habían transformado en cafetería. Lo que hay que dejar claro es que es cafetería al paso, no es una cafetería normal. No podemos poner sillas ni mesas. Tenemos que tener un mostrador adaptado para servir las cosas, nada más”, dijo Bunetta.

Pero ocurrió que “encontramos que esos kioscos de golpe se transformaban en cafetería y no tenían diario y revista. La preocupación de Carolina Labayru (la concejal que impulsó la nueva ordenanza), era defender el rubro nuestro. Nos toma como patrimonio histórico que hay que defender y que hay que darle al vendedor otras posibilidades, más en este momento, por la situación económica, porque somos un rubro en extinción”.

El dirigente explicó que “lo que se trata de reglamentar es que lo pone como objeto principal la venta de diario y revista, y anexa cafetería, pero manteniendo siempre diario y revista como el objeto principal”.

Una ayudita por favor

Bunetta sostuvo que, con la nueva norma, “obviamente que estamos contentos por la necesidad que tenemos nosotros de sobrevivir, estamos re contentos”. Pero no todo es alegría, porque al tratarse de una actividad en caída, el sector carece de recursos para adquirir las herramientas necesarias: una cafetera, heladeras, microondas.

Porque el vendedor, por la situación económica y la situación económica propiamente de nuestra actividad en extinción, nos lleva que para tener una infraestructura de una cafetera o comprar determinadas cosas, y en este momento se hace muy difícil”, indicó el secretario general.

Consideró que “es un inconveniente para llegar a colocar esa infraestructura”. Por ese motivo, planteó, “si hubiera una iniciativa de privados o de la misma Municipalidad de dar créditos blandos para que el vendedor pudiera comprar todo eso, bienvenido sea, pero se nos va a dificultar”.

De todos modos, saludó la iniciativa porque “deja de cualquier forma la puerta abierta para tomar esta transformación, el que la puede tomar y, bueno, hacer el cambio y tratar de ir zafando, de sobrevivir”.

¿Qué dice la ordenanza?

La norma aprobada por el Concejo habilita a los kioscos a vender “bebidas no alcohólicas, incluyendo servicios de cafetería y cafetería de especialidad; productos de panificación; pastelería; repostería; productos azucarados; sandwichería; alimentos elaborados estilo viandas; vegetales y/o frutas mínimamente procesadas”.

Y establece que “los productos deberán comercializarse exclusivamente bajo la modalidad de expendio al paso”, del mismo modo que indica que “deberán cumplir con los siguientes requisitos técnicos y de sanidad:

a) Los alimentos que se comercialicen deberán provenir envasados y rotulados en origen conforme la normativa vigente. Podrán comercializar productos precocidos que sólo requieran calentamiento o terminación mediante equipamiento eléctrico, quedando prohibida la cocción, fritura o cualquier proceso que genere humos y/o vapores grasos. Para la comercialización de aquellos productos al paso listos para consumo que requieran conservar la cadena de frío deberán contar con el equipamiento correspondiente para mantenerlos conforme las condiciones que establezca la autoridad sanitaria competente.

b) Queda prohibida la manipulación de alimentos crudos y la elaboración integral de comidas dentro de los puestos.

c) Los titulares afectados a la actividad deberán acreditar capacitación vigente en manipulación segura de alimentos conforme la normativa bromatológica aplicable.

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