El petróleo superó los 100 dólares ante la escalada de ataques entre Estados Unidos e Irán en el estrecho de Ormuz
El Brent alcanzó los 100,19 dólares por barril y volvió a superar la barrera de los tres dígitos por primera vez desde fines de julio. La tensión en una de las principales rutas mundiales para el transporte de petróleo y gas reavivó el temor a interrupciones en el suministro y a un nuevo repunte de la inflación global.
- Internacionales
- Sep 9, 2026
Los precios del petróleo volvieron a subir este miércoles ante el agravamiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán y la creciente tensión en el estrecho de Ormuz. El Brent del mar del Norte llegó brevemente a los 100,19 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó hasta los 94,39 dólares. El movimiento refleja la preocupación de los mercados por posibles interrupciones en el abastecimiento energético y por el impacto que un petróleo más caro podría tener sobre la inflación mundial.
El Brent para entrega en noviembre llegó a subir un 1,94%, hasta los 99,82 dólares por barril, después de haber alcanzado el máximo de 100,19 dólares. De esta manera, la principal referencia europea del crudo volvió a superar los tres dígitos por primera vez desde finales de julio.
El WTI para entrega en octubre, en tanto, registró una suba del 1,46% y se ubicó en 94,39 dólares. El avance de ambas referencias se produjo mientras los inversores evaluaban el riesgo de que la escalada militar afecte una de las principales vías de transporte energético del mundo.
El conflicto entre Estados Unidos e Irán atraviesa su séptimo mes y, pese a las declaraciones de la Casa Blanca sobre un posible acuerdo, no aparecen señales claras de una desescalada. La tensión se concentra especialmente en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio internacional de petróleo y gas.
Este miércoles, Irán anunció un ataque contra una base militar estadounidense en Jordania, presentado por Teherán como una represalia por los ataques estadounidenses contra sus buques en la zona. La escalada volvió a poner bajo presión a los mercados energéticos.
La agencia estatal iraní IRNA también informó sobre amenazas de ataques contra petroleros ubicados frente a las costas de Kuwait y Bahréin y señaló que sus tripulaciones fueron instadas a abandonar las embarcaciones.
El estrecho de Ormuz constituye uno de los principales puntos de tensión debido a su importancia para el transporte mundial de hidrocarburos. La posibilidad de que el conflicto limite el tránsito de buques o afecte instalaciones vinculadas con la producción y exportación de petróleo incrementó la prima de riesgo sobre los precios.
La tensión también se extendió al Mar Rojo, donde los hutíes, respaldados por Irán, y Arabia Saudita intercambiaron ataques en medio de una ofensiva contra instalaciones petroleras próximas al estratégico paso de Bab al-Mandab.
La zona adquirió una importancia todavía mayor para el transporte energético luego de las dificultades para utilizar el estrecho de Ormuz. Cualquier interrupción prolongada en esas rutas podría incrementar los costos de transporte y generar nuevas presiones sobre el precio internacional del crudo.
El encarecimiento del petróleo volvió a poner en primer plano el riesgo de un repunte de la inflación global. Una suba sostenida de la energía puede trasladarse a los costos de transporte, producción y bienes de consumo, complicando las decisiones de los bancos centrales.
En Europa, los inversores siguen de cerca la decisión de política monetaria que el Banco Central Europeo tiene prevista para este jueves. El escenario energético agrega presión a las autoridades monetarias, que deben equilibrar el riesgo inflacionario con la necesidad de evitar un deterioro de la actividad económica.
En Estados Unidos, la atención estará puesta en el índice de precios al consumidor que se conocerá el viernes. El dato será clave para las expectativas de los mercados sobre las próximas decisiones de la Reserva Federal y la evolución de las tasas de interés.
El temor a mayores costos energéticos y de financiamiento también impactó en los mercados accionarios. Los principales índices de Wall Street terminaron la jornada en terreno negativo: el Dow Jones cayó un 1,2%, hasta los 52.786,07 puntos.
En Londres, el FTSE 100 retrocedió un 0,1%, hasta los 10.811,66 puntos, mientras los inversores evaluaron el impacto de la escalada geopolítica sobre la economía global.
En Asia, la jornada mostró un comportamiento mixto. El Nikkei 225 de Tokio avanzó un 0,4%, hasta los 65.495,23 puntos, y el índice compuesto de Shanghái subió un 0,2%, hasta los 3.949,07 puntos.
Seúl encabezó las ganancias entre las principales plazas asiáticas, impulsada por el desempeño de empresas tecnológicas como SK hynix y Samsung. También registraron avances Tokio, Shanghái, Taipéi y Manila.
En contraste, el Hang Seng de Hong Kong cedió un 0,1%, hasta los 25.292,57 puntos. Sídney, Singapur, Wellington y Yakarta también finalizaron con leves retrocesos.

