JUEVES, 24 DE SEPT.

Vivir «colgados»: vecinos de Barrio Itatí hace un año que piden medidores comunitarios y la EPE no los instala

Un grupo de vecinos del barrio ubicado en la zona sudoeste cortó el tránsito en bulevar Oroño, frente a la sede central de la empresa. “Hace 6 meses falleció un vecino por haberse colgado”, contaron.

 

Un grupo de vecinos que convive en la misma cuadra del barrio Itatí, la única sin suministro oficial de energía eléctrica en la zona, reclamó este jueves frente a la sede de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) por la demora de la firma en conectar medidores comunitarios cuyo trámite iniciaron hace más de un año. Mientras, continúan “colgado” del servicio, lo que supone subas de tensiones y cortes que afectan a electrodomésticos y que, según explicaron, derivó en la muerte de un vecino mientras realizaba la conexión informal.

El abogado Roberto Santoro, de la Fundación Sin Diferencias y representante de los vecinos, dijo a Conclusión que “la situación es que estamos pidiendo los medidores comunitarios y hace más de un año que estamos con un expediente, tenemos gente con discapacidad, tenemos el compañero que tiene un comedor que le da de comer a 50 familias y se le pudrió toda la mercadería y seguimos así”.

El abogado agregó que lo que buscan los vecinos es “tener un servicio regular y pagarlo, nosotros no queremos que nos regalen nada, queremos un medidor comunitario para todas las familias”. Además, explicó que como consecuencia de la falta de servicio energético aparece “otra problemática, que no te entra la policía, no te entra nadie al no haber luz”.

Cristian Fredes, que tiene un comedor comunitario en el barrio Itatí, contó a este diario digital mientras cortaba el tránsito junto a un grupo de vecinos por bulevar Oroño entre 3 de Febrero y Mendoza, que “ya hace más de seis meses que venimos reclamando, más de un año, porque la vecina vino a reclamar, se hizo un acta, fuimos a distrito, golpeamos puertas, pero nadie nos recibe, siempre nos dicen que sí, que está pedido y nunca jamás se hace”.

 

 

Fredes contó que “hace seis meses también falleció un vecino por haberse colgado y no sé que están esperando, ¿que haya más muertos? También se nos pudren las cosas del comedor, no podemos, estamos lo más bien y se corta y luego no vuelve”.

El referente comunitario explicó que “acá es todo compartido con todos los vecinos, una cuadra entera está sin luz. Cuando hicieron el barrio y abrieron abrieron la calle dejaron todo así nomás”, despotricó en relación a la EPE.

Ángela Escalante es la vecina que inició el expediente solicitando que coloque medidores comunitarios en el barrio, para poder acceder al servicio legal. Ese tipo de medidores establece una suerte de tarifa social, que el usuario debe abonar. “Yo hace más o menos 35 años que vivo ahí en el barrio, siempre fue así, cuando hicieron las casas, todo eso, nos prometieron ellos hacer” la conexión ilegal.

“El barrio tiene la luz, pero falta la vereda esa, que son los 15 pilares que están hecho”, dijo, para agregar que “no hay el servicio, tenemos que estar colgados en los cables, se queman las cosas. Está todo de lo más bien y se explotan los cables y no sabes si se te quemó algo o no. Yo ya vine a reclamar, porque yo fui la que inicié eso cuando pasó lo del vecino, tenemos el reclamo, el expediente, fui al distrito, me mandaron acá, vine, vengo a reclamar y me dicen ‘sí, ya está pedido’”.

Pero, agregó la mujer, “todo de palabra, como dice el compañero. Está pedido, pero el asunto que no se resuelve. Nunca resolvieron nada, así que por eso ahora estamos acá reclamando para ver si nos dan una solución”.

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