Caminos rurales: una ONG con origen en Santa Fe desafía el modelo de gestión vigente
Especialistas señalan que las remociones sistemáticas con motoniveladora provocan pérdidas masivas de suelo y anegamientos, mientras que desde la Asociación Argentina de Caminos Rurales Sustentables plantean un modelo alternativo.
- Info general
- Por Ignacio Luft / Tierra Adentro
- Oct 10, 2026
Cuando hablamos de caminos rurales, pareciera que hacemos referencia a unos cuantos senderos de tierra -o ripio- perdidos por el interior del país. Esta concepción no podría estar más alejada de la realidad. Los caminos rurales, que por definición es todo camino público rural no pavimentado, ya sea de jurisdicción provincial o municipal, delimitado por las veredas, cunetas, banquinas y calzada, representan más del 80% de la red vial nacional. Es decir que, en nuestro país, 8 de cada 10 kilómetros de camino caben dentro de esta definición. Cuando discutimos políticas públicas, generalmente hacemos referencia solamente al 20% restante de la red vial. Casi un disparate.
El sistema de manejo vigente en gran parte de nuestro país, incluyendo la mal llamada “pampa húmeda”, está basado en remociones frecuentes de cuneta a cuneta con una motoniveladora (o “champion”, como le dice la gringada). Esta forma de “mantener” los caminos deja el suelo desnudo y crea las condiciones para que las lluvias, los vientos y en menor medida el tránsito, generen pérdidas masivas de suelo año tras año.
Para contextualizar, es oportuno mencionar que cuando se trazaron los caminos originalmente, poseían sus calzadas al mismo nivel que los campos linderos. Hoy tenemos muchos kilómetros de caminos hundidos, deprimidos entre 1 y 3 metros por debajo de los lotes adyacentes. Los estamos deprimiendo entre 1 y 2 centímetros en promedio por año con nuestro sistema de “mantenimiento”.
Este mal uso y gestión de los caminos ha logrado que los mismos se transformen en verdaderos canales que colectan y conducen el agua de las áreas vecinas volviéndose verdaderamente intransitables. Por otro lado, los caminos requieren de una cantidad creciente de maquinaria y de recursos económicos para lograr “mejoras” que sólo son momentáneas.
¿Hay otro modelo posible?
Para acercarnos a una respuesta, tuvimos una interesante conversación con el Ingeniero Carlos Casali, miembro fundante la Asociación Argentina de Caminos rurales Sustentables (AACRu), organización que desde 2021 promueve un nuevo paradigma en la conservación y mantenimiento de caminos rurales.
En palabras de la organización, este método no sólo aumenta la cantidad de días transitables de los caminos, si no que mejora la transitabilidad de los mismos con altos estándares de calidad y seguridad, evita la erosión hídrica y eólica del suelo y contribuye a la formación de corredores biológicos fomentando una mayor biodiversidad. Por si no fuera suficiente, los miembros de la organización aseveran que este nuevo modelo de gestión sería incluso más barato que el vigente.

