Tragedia en Pakistán: se derrumbó el techo de una escuela y murieron 31 personas, entre ellas 30 alumnos
El hecho ocurrió en la escuela Al-Khair, en la zona de Afridi Abad, en Peshawar. La estructura cedió sobre las aulas y dejó varios heridos. Las autoridades iniciaron una investigación, arrestaron al propietario del establecimiento y ordenaron una auditoría de seguridad en las instituciones educativas de la provincia.
- Internacionales
- Oct 15, 2026
Al menos 31 personas, entre ellas 30 estudiantes de entre siete y catorce años y una docente, murieron este jueves tras el derrumbe del techo de una escuela en Peshawar, en el noroeste de Pakistán. El colapso se produjo cuando los alumnos estaban en clase y dejó a varios niños atrapados bajo los escombros. Según el Hospital Lady Reading, 61 personas fueron trasladadas al centro médico, de las cuales 30 recibieron el alta tras ser atendidas. El hecho generó conmoción en el país y reavivó las preocupaciones por las condiciones de seguridad de los edificios escolares.
El accidente tuvo lugar en la escuela Al-Khair, ubicada en la zona de Afridi Abad, en la capital de la provincia de Khyber Pakhtunkhwa. Según las primeras reconstrucciones, el techo de un piso superior cedió sobre la estructura inferior, lo que provocó el aplastamiento de un aula y dejó a los estudiantes atrapados.
El vocero de los servicios de emergencia Rescue 1122, Bilal Ahmad Faizi, explicó que, cuando los equipos llegaron al lugar, encontraron que el derrumbe de una parte de la estructura había aplastado el aula situada debajo.
Por su parte, el jefe de policía de Peshawar, Mian Saeed Ahmed, atribuyó preliminarmente el colapso a la debilidad del edificio y a una sobrecarga de la estructura por construcciones realizadas sobre una base que no habría soportado el peso adicional.
Tras varias horas de trabajo, las autoridades confirmaron que el operativo de rescate había concluido y que los escombros habían sido retirados.

La tragedia provocó escenas de desesperación entre los familiares que acudieron a la escuela para conocer el estado de sus hijos. Algunos vecinos y padres participaron en las primeras tareas de rescate antes de la llegada de los equipos especializados.
Samiullah, un padre que llegó al establecimiento poco después de recibir una llamada de su familia, contó que logró rescatar a tres niñas menores de ocho años. También relató el temor que sintió al pensar que su hijo podía estar en el aula afectada, aunque finalmente comprobó que había salido para beber agua antes del derrumbe.
Otro residente, identificado como Sohail, contó que su sobrina consiguió escapar del edificio y regresar a su casa para alertar a la familia. Al llegar al lugar, encontró a varios niños atrapados entre los escombros y colaboró para sacarlos.

Mientras avanzaban las tareas de emergencia, las autoridades sanitarias declararon el estado de emergencia en el Hospital Lady Reading para atender a los heridos.
Tras el siniestro, el gobernador de Khyber Pakhtunkhwa, Faisal Karim Kundi, ordenó una investigación para determinar las causas del derrumbe y establecer posibles responsabilidades.
Entre las principales medidas anunciadas se encuentran:
- Investigación oficial: se conformó un equipo para reconstruir las circunstancias del accidente e identificar a los responsables.
- Auditoría estructural: el gobernador ordenó revisar la seguridad de las instituciones educativas de toda la provincia para detectar edificios con riesgos de derrumbe.
- Revisión de habilitaciones: las autoridades buscarán determinar quién emitió el certificado de no objeción que permitió el funcionamiento de la escuela.
- Compensaciones económicas: se anunció una ayuda de un millón de rupias para las familias de cada víctima fatal y de 200.000 rupias para las personas heridas.
- Asistencia médica: el gobierno dispuso que los afectados recibieran atención sanitaria y que se brindara apoyo a sus familiares.
El Departamento de Educación Primaria y Secundaria también creó un comité de investigación para establecer los factores que provocaron el colapso y proponer medidas destinadas a evitar tragedias similares.
Por su parte, el primer ministro Shehbaz Sharif solicitó un informe exhaustivo y pidió que se examinaran todos los aspectos del caso. Según un comunicado oficial, el gobernador le informó que el propietario de la escuela había sido arrestado y que la investigación estaba en curso.
La tragedia generó expresiones de pesar de las principales autoridades políticas de Pakistán. El presidente Asif Ali Zardari, el viceprimer ministro Ishaq Dar y el dirigente opositor Bilawal Bhutto-Zardari manifestaron sus condolencias a las familias y reclamaron medidas para proteger a los estudiantes.
También se pronunció UNICEF. Su representante en Pakistán, Pernille Ironside, expresó su solidaridad con las víctimas y señaló que el organismo estaba dispuesto a colaborar con el gobierno mediante apoyo psicosocial para los niños, sus familias y las comunidades afectadas.
La organización reclamó inspecciones periódicas y el cumplimiento estricto de las normas de seguridad en escuelas públicas y privadas. Advirtió que ningún niño debería poner en riesgo su vida por asistir a clases.
En la misma línea, la Comisión de Derechos Humanos de Pakistán calificó el episodio como una tragedia evitable y pidió una investigación independiente, con plazos definidos y resultados públicos. También reclamó que se determinen las responsabilidades tanto del propietario como de los organismos encargados de controlar las condiciones edilicias.

