La ONU alertó que El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes hacia fines de 2026
La Organización Meteorológica Mundial advirtió que las temperaturas del Pacífico podrían ubicarse hasta 3,8 °C por encima del promedio entre noviembre de 2026 y enero de 2027. El fenómeno podría agravar las sequías, las lluvias extremas y las inundaciones, y aumentar la inseguridad alimentaria de 50 millones de personas.
- Ecología
- Oct 21, 2026
La Organización Meteorológica Mundial (OMM), organismo especializado de las Naciones Unidas, alertó este miércoles que el fenómeno climático de El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes hacia fines de 2026. Según las previsiones para el período noviembre de 2026 a enero de 2027, las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico tropical podrían superar hasta en 3,8 °C la media histórica, con consecuencias para los patrones de lluvia y temperatura en distintas regiones del mundo.
La secretaria general de la OMM, la argentina Celeste Saulo, advirtió que el fenómeno podría superar los registros de seguimiento de las últimas cuatro décadas. Junto con el coordinador humanitario de la ONU, Tom Fletcher, pidió acelerar las medidas de prevención para reducir el impacto sobre las poblaciones más vulnerables.
Entre las principales consecuencias previstas figuran sequías, lluvias torrenciales, inundaciones y episodios de calor extremo. América Latina, África oriental y austral, y distintas regiones de Asia y el Pacífico se encuentran entre las zonas que podrían sufrir mayores efectos. Según Fletcher, el fenómeno podría agravar la inseguridad alimentaria de unos 50 millones de personas.

Las previsiones regionales señalan un mayor riesgo de inundaciones en sectores de África oriental, sequías en África austral y condiciones más cálidas y secas en el sudeste asiático. En América, también se advierte sobre posibles lluvias intensas en el sur del continente y un mayor riesgo de sequía en partes de Centroamérica, el Caribe y la Amazonía.
Frente a este escenario, la oficina de coordinación humanitaria de la ONU anunció que destinará 50 millones de dólares de su fondo de emergencia para asistir a 11 países potencialmente afectados, entre ellos El Salvador, Etiopía, Somalia, Chad y Sudán del Sur.
Saulo remarcó que todavía existe margen para anticiparse a los impactos mediante alertas tempranas, planificación y medidas preventivas. Sin embargo, advirtió que el tiempo para actuar es limitado y que la preparación será clave para evitar que los fenómenos meteorológicos extremos se conviertan en una crisis humanitaria.

