SáBADO, 24 DE OCT.

Miles de personas se volcaron a las calles de Portugal por la crisis de la vivienda

Las movilizaciones se realizaron en Lisboa, Oporto y Coímbra, en una nueva jornada de protestas que lleva casi tres semanas. Los manifestantes exigen límites a los alquileres, más viviendas públicas y medidas para frenar los desalojos, mientras presionan al Gobierno para que adopte soluciones urgentes.

Miles de personas marcharon este sábado en distintas ciudades de Portugal para reclamar el acceso a una vivienda digna y exigir respuestas ante la creciente crisis habitacional. Las principales concentraciones tuvieron lugar en Lisboa, Oporto y Coímbra, donde los manifestantes levantaron pancartas con consignas como «La vivienda es un derecho, las casas son para vivir» y «Dejen pasar a aquellos que quieren una casa para vivir en ella». Las movilizaciones forman parte de una serie de protestas impulsadas por movimientos ciudadanos que buscan presionar al Gobierno para que implemente medidas de emergencia.

En Lisboa, los manifestantes se concentraron en la avenida da Liberdade, detrás de un camión con música, mientras la Policía interrumpía el tránsito ante el aumento de la multitud.

En Oporto, cientos de personas se reunieron en la Praça da Batalha y marcharon hacia la Praça D. João I, uno de los principales puntos de encuentro del movimiento desde el inicio de las protestas. Durante la jornada, los organizadores distribuyeron folletos para explicar los motivos de la movilización y una guía destinada a promover una participación pacífica y orientar a los asistentes ante posibles enfrentamientos con las autoridades.

El movimiento exige que el Ejecutivo retire su nueva ley de alquileres y adopte un paquete de medidas para facilitar el acceso a la vivienda. Entre sus principales reclamos figuran la prohibición de los desalojos cuando no exista una alternativa habitacional, restricciones a las compras de inmuebles por parte de fondos inmobiliarios, la ampliación del parque de viviendas públicas y la fijación de límites máximos para los alquileres.

Los manifestantes también reclaman la recuperación de propiedades vacías para destinarlas a uso residencial, en un contexto marcado por las dificultades de numerosos ciudadanos para acceder a una vivienda.

Las protestas estuvieron acompañadas por episodios de tensión entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad.

El 15 de octubre, un operativo policial realizado antes del amanecer en el campamento instalado en Oporto dejó, según los organizadores, 39 participantes heridos, dos de ellos de gravedad, además de un agente policial.

En Lisboa, las autoridades desmantelaron el 20 de octubre una concentración instalada en la plaza del Rossio y detuvieron a 55 manifestantes. Según la información difundida, los detenidos deberán comparecer ante un juez el 27 de octubre.

Las movilizaciones continúan así en medio de la presión de los movimientos ciudadanos para que el Gobierno portugués adopte medidas concretas frente a la crisis habitacional, con especial atención al precio de los alquileres, la disponibilidad de viviendas y la protección de las personas en riesgo de desalojo.

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