JUEVES, 29 DE OCT.

Fábrica de tractores entró en crisis por la caída de ventas y apertura de importaciones

La fábrica cordobesa Pauny atraviesa una delicada situación financiera, con 146 cheques rechazados por más de $1.028 millones y dificultades para cumplir con sus obligaciones salariales. La caída de las ventas y el avance de las importaciones de maquinaria agrícola generan incertidumbre sobre el futuro de la empresa y sus 450 trabajadores.

La empresa Pauny, uno de los principales fabricantes de maquinaria agrícola de la Argentina atraviesa una profunda crisis financiera en su planta de Las Varillas, Córdoba. La firma acumula más de $1.000 millones en cheques rechazados, registra atrasos en el pago de salarios y redujo su actividad productiva. El escenario se da en un contexto de retracción de las ventas de tractores nacionales y mayor presencia de equipos importados en el mercado local.

Los últimos datos de patentamientos de maquinaria agrícola de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) reflejan la caída comercial de la empresa. Entre enero y septiembre de 2026, Pauny registró 316 tractores patentados, frente a las 439 unidades comercializadas durante el mismo período de 2025.

La diferencia representa una caída interanual del 28%, un retroceso que impacta sobre una empresa que supo consolidarse como una de las referencias de la industria nacional de tractores. La empresa destacaba que seis de cada diez tractores vendidos en el país eran de su marca.

A este escenario se suma el avance de los tractores importados, especialmente los provenientes de China, que incrementan la competencia en el mercado argentino. Si bien la compañía no brindó detalles sobre las causas específicas de su crisis, la evolución de las ventas y las dificultades financieras exponen la complejidad del panorama.

De acuerdo con información publicada por Infocampo, la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA) registra 146 cheques rechazados vinculados a Pauny, por un monto total de $1.028,4 millones.

La situación financiera también repercute sobre el cumplimiento de las obligaciones con sus empleados y con el sistema de seguridad social. Según lo informado, la firma mantiene deudas salariales y presenta incumplimientos en el pago de las contribuciones sociales. Estos compromisos pendientes profundizan la preocupación por la continuidad de las operaciones y la estabilidad laboral en una de las empresas industriales relevantes de la provincia de Córdoba.

Desde septiembre, Pauny redujo su actividad a tres días de trabajo por semana. Según lo señalado por la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la fábrica dejó de operar los lunes y martes y abona el 70% de los salarios, en el marco de un procedimiento preventivo de crisis acordado con los trabajadores y el Gobierno de Córdoba.

La medida busca afrontar las dificultades económicas de la compañía, aunque mantiene en alerta a los empleados ante la incertidumbre sobre la evolución de la producción y el pago de sus haberes. La empresa cuenta con unos 450 trabajadores, cuyos puestos laborales están atravesados por el deterioro de la situación financiera y la reducción de la actividad.

Ante la gravedad del escenario, la UOM Seccional San Francisco, de la que depende la delegación de Las Varillas, solicitó una audiencia urgente ante la Secretaría de Trabajo de Córdoba. El objetivo es encontrar alternativas que permitan atender los incumplimientos salariales y previsionales, además de buscar una salida a la crisis que atraviesa la empresa.

Por el momento, el futuro de Pauny permanece sujeto a la evolución de sus ventas, su situación financiera y las negociaciones con los trabajadores y las autoridades provinciales. Mientras tanto, los 450 empleados enfrentan un panorama de incertidumbre en una empresa que ocupa un lugar destacado en la fabricación nacional de tractores.

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