«El Papa Francisco no vino a Argentina porque nunca se fue»
Así lo afirmó, Monseñor Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, al reflexionar sobre el vínculo permanente del pontífice anterior con el país. Poco antes de la disertación en la Cámara de Diputados de la teóloga Emilce Cuda, Secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina en la Santa Sede
- Conclusión en Buenos Aires
- Por Aldo Battisacco
- Oct 31, 2026
En el marco de la visita del Papa León XIV, se analizó la encíclica Magnífica Humanitas, la cual invita a reflexionar sobre la dirección de la comunidad humana, la dignidad frente a los avances tecnológicos y la urgencia de combatir la crisis de salud mental y el suicidio juvenil en América Latina.
El Salón de los Pasos Perdidos del Congreso Nacional fue el escenario de la disertación «La Encíclica Magnífica Humanidad y los desafíos para América Latina», a cargo de la teóloga Emilce Cuda, Secretaria de la Pontificia Comisión para América Latina en la Santa Sede. El encuentro, promovido por el diputado Eduardo Valdés, contó con una destacada concurrencia de legisladores, ex cancilleres y referentes religiosos.
Durante la apertura, Monseñor Marcelo Colombo, presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, reflexionó sobre el vínculo permanente del pontífice anterior con el país. Al referirse a la relación entre los papados, Colombo expresó: «Teníamos la pregunta de si la visita de León completaba la visita de Francisco. Pero Francisco no vino porque nunca se fue en esos trece años. Estaba presente en nosotros, en cada mesa, en cada encuentro, en los enojos y las alegrías». Asimismo, añadió que en la actualidad cuentan con el papa León como «un intérprete que supo agregar las riquezas propias de su mirada».
Por su parte, la teóloga Emilce Cuda definió la política como «la forma más alta de caridad» y puso el foco en los interrogantes planteados en la Encíclica sobre el rumbo colectivo: «¿hacia dónde vamos y hacia qué meta deseamos orientarnos, que dirección elegir como comunidad humana y como pueblo?».
Un punto crítico de la disertación fue la alerta sobre la salud mental de las nuevas generaciones. Cuda manifestó que «está creciendo el suicidio entre los jóvenes», describiéndolo como un «problema cultural que no se puede solucionar sin hacernos preguntas sobre el futuro», ya que «una persona que se suicida es alguien que no puede imaginar un futuro». En consecuencia, expresó su deseo de que estas reflexiones impulsen a la política «para que sea capaz de instrumentar acciones para que nuestros hijos no se suiciden y puedan imaginar un futuro».
En sintonía con este análisis, el diputado Eduardo Valdés señaló que la Encíclica de León XIV interpela a la sociedad frente a los avances tecnológicos, como la inteligencia artificial, para cuestionar «qué clase de humanidad estamos construyendo» e insta a «salvaguardar la dignidad humana y el futuro de nuestra casa común».
Finalmente, María del Pilar Bosca, Directora General de Cultos en GCBA, subrayó la importancia de la unión nacional en un contexto global complejo: «Podemos hoy dar testimonio, en un contexto de guerras, de que en Argentina convivimos en paz entre todas las religiones».
El evento contó con la presencia de figuras como los ex cancilleres Felipe Solá y Jorge Taiana; los diputados Maximiliano Ferraro, Elia Fernández, Paula Penacca, Cecilia Moreau, Fernanda Miño y Juan Carlos Molina; el ex embajador Carlos Custer; el Padre Domingo Bresci y el Imam Marwan Gill, entre otros

