“Perjudicados por las políticas de este Gobierno”: La Bomba Tucumana cerró su local de empanadas
La cantante de “La pollera amarilla” anunció en redes sociales que debió cerrar el negocio que tenía en el barrio porteño de Recoleta: “Hay personas maravillosas que hoy se quedan sin su fuente de trabajo”.
- Economía
- Nov 2, 2026
La cantante Gladys Jiménez, más conocida como “La Bomba Tucumana”, anunció el cierre de su local de empanadas, el cual estaba ubicado en el barrio porteño de Recoleta y había inaugurado hace poco más de dos años. La intérprete manifestó que se vio obligada a bajar las persianas del negocio ante “la difícil situación económica que estamos atravesando”.
“Hoy me toca despedirme de un sueño, y lo hago con el corazón partido. Con muchísimo dolor tengo que anunciar el cierre de nuestro local de empanadas. Una decisión que jamás hubiera querido tomar, pero que la difícil situación económica que estamos atravesando nos obliga a enfrentar”, expresó la cantante de “La pollera amarilla” en sus redes sociales.
En el descargo también responsabilizó al modelo económico de Javier Milei por la situación: “Detrás de este cierre hay mucho esfuerzo, ilusiones, trabajo y, sobre todo, personas maravillosas que hoy también se quedan sin su fuente de trabajo. Personas a las que quiero muchísimo y que son las más perjudicadas por esta realidad y por las políticas de este Gobierno”.
Para cerrar, la “Bomba Tucumana” le agradeció a los clientes que la acompañaron en este emprendimiento: “Me voy con una enorme tristeza, pero con la tranquilidad de haberlo dado todo. Ojalá algún día podamos volver a encontrarnos”.
El negocio –donde se vendían empanadas, sándwiches tucumanos y productos regionales– llamaba “La Bomba” y se especializaba en empanadas tucumanas. Abrió sus puertas el 17 de agosto de 2024 y quedaba en Paraguay al 2387, en pleno barrio de Recoleta.
El sábado 12 de septiembre, Gladys participó del programa “La noche de Mirtha” –aunque por problema de salud de Legrand, fue conducido por su nieta Juana Viale–, y adelantó que analizaba la continuidad de su negocio: “Yo soy una emprendedora, estoy viendo si voy a cerrar o continuar. Me va excelente, pero los gastos que tengo para mantener mi local no se condicen con nuestro ingreso. Tenemos que pagar el sueldo a los empleados, a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arca) y alquiler. Está costando un montón salir adelante”.
En ese momento también había cuestionado la baja de precios: “La semana pasada compré una bolsa de cebollas y me costo $17.000, y el lunes me costó $28.000. Hoy no sé cuánto está… ¿Dónde notan que baja la inflación? Yo no lo siento. Un empleado mío gana más o menos un millón de pesos… ¿Cómo paga un alquiler?”.
Unos días después, el 21 de septiembre, la cantante dio una entrevista al programa TN de Noche y exhibió la misma postura: “Es probable que cierre el negocio, pero no porque no venda. Yo vendo empanadas que son muy ricas y son artesanales, hechas a mano. Son bien tucumanas, porque quise llevar un pedazo de mi provincia a Buenos Aires y lo puse con toda la ilusión y todos mis ahorros… porque venía un gobierno que decía que iba a estar todo divino, que iba a igualar el peso con el dólar y la motosierra… y no pasó eso. Yo invertí, confié y me fue mal. No puedo sostener a mi negocio”.


