Sesenta despidos en OSFA Rosario: “No sé qué voy a hacer, tengo 51 años y no va a ser fácil arrancar de nuevo”
La obra social de las Fuerzas Armadas, que atraviesa enormes dificultades financieras y de prestación desde que la administra el actual Gobierno, dejó sin empleo a 60 personas en Rosario.
- Ciudad
- Nov 2, 2026
La Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA) despidió a más de mil empleados en todo el país, de los cuales 60 corresponden a personal contratado en su sede Rosario y otros 25 en la provincia de Santa Fe. “Temíamos que se la iban a agarrar con nosotros diciendo que achicando la planta de personal iban a encontrar algún tipo de solución a las prestaciones y a la deuda que tiene la obra social, pero sabemos que eso es mentira”, dijo a Conclusión Alejandro Sortino, delegado de ATE Rosario en la sede local de obra social.
Las notificaciones les llegaron a los trabajadores el último viernes a última hora. Como se trata de personal contratado -en claro fraude laboral, porque hay sucesivas y añosas contrataciones- no recibieron un telegrama de despido sino una nota por el sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE).
Ese fue el caso de Ana, una de las empleadas de OSFA en Rosario. “A mí me llegó el día viernes pasado a las 23.52 un GDE, un mensaje que decía que a partir de que el día 30 de noviembre era mi último día de trabajo y que después me considerara desvinculada del lugar”, contó la mujer a Conclusión.
Multiplicar el dolor
Ana ingresó al OSFA hace 17 años. Siempre estuvo en situación de precariedad laboral, con sucesivos contratos. En 2015 rindió un concurso para pasar a planta. Pero nada de eso sucedió. “La verdad que es triste, muy triste la situación, yo tengo tres hijos menores de edad, una hija de 11 años con discapacidad y la verdad que es muy triste porque no sólo me quedo sin trabajo, sino que me quedo sin obra social”, sostuvo.
En esa línea, la mujer recordó que también se queda “sin derecho a ningún tipo de indemnización, ni siquiera un seguro de desempleo. Y la verdad que no sé qué voy a hacer, porque tengo 51 años y no va a ser fácil arrancar de nuevo después de tantos años”.
Los trabajadores alcanzados por la medida dispuesta por el Gobierno nacional incluye, hasta el momento, a los contratados. Los de planta permanente, que en el caso de la sede Rosario de la obra social son unos 12, están expectantes. “No sabemos si nos van a declarar en disponibilidad o qué va a pasar”, dijeron a este diario digital.
Ana, una de las “desvinculadas”, recordó que cuando ingresó a trabajar “ellos en el ingreso te dicen que vas a estar contratada un tiempo, y ese contrato de un tiempo fue eterno. Yo había cambiado mi situación, supuestamente estaba en una dotación inicial que es algo que me garantizaba un poco más la estabilidad, pero en estos últimos días lo que se estableció es que eso no fue de forma legal”, contó la trabajadora.
También puntualizó que “en el año 2015 había rendido para el examen de planta permanente, no se tuvo en cuenta todo eso y me bajan otra vez a la condición de contratada”.
“Tomaron malas decisiones”
De acuerdo a los balances de la obra social, OSFA tenía los números equilibrados hasta fines de 2023. La gestión de Luis Petri al frente del Ministerio de Defensa consiguió convertir ese equilibrio en un notable déficit de las cuentas de la obra social del personal de las Fuerzas Armadas que, hasta el año pasado, también brindaba prestaciones a las fuerzas de seguridad.
Sin embargo, por decisión del Gobierno nacional, los aportes de seguridad social de más de 200 efectivos de la PFA, Gendarmería y Prefectura fueron transferidos a una prepaga y en la OSFA solo quedaron los militares activos y pasivos, además del propio personal. El rojo se agravó y las prestaciones se resintieron.
“Aprovecharon la volada e hicieron una sangría con los trabajadores, les recuerdo que en el 2023 cuando asume este gobierno la obra social estaba equilibrada, según los balances del directorio, todos militares que aprobaban y decía que estaba equilibrada y ahí empezó la debacle, empezó a caer, empezó a endeudarse”, recordó Sortino, delegado de ATE en la obra social.
Para el trabajador y representantes gremial, los directivos “tomaron todas decisiones muy malas, decisiones que dividieron la obra social, la debilitaron cada vez más, las prestaciones nunca las pudieron solucionar, la familia militar está sin prestaciones”.
Sortino le endilgó la situación financiera al “endeudamiento que provocó Petri y todos los que vinieron después”. Ahora, con este nuevo ajuste, “quieren funcionar la nueva obra social con mil trabajadores nada más, somos 2.450 en todo el país”.
Y explicó que “acá en Rosario 60 trabajadores quedarían en la calle porque cierran los centros de atención al público, cierra la farmacia y cierran los centros de auditoría que es donde trabajamos nosotros de toda la vida, una historia de vida que la tiran por la basura, la tiran por la borda”.

