JUEVES, 05 DE NOV.

Murió Elsa Pavón, la primera Abuela de Plaza de Mayo que logró recuperar a su nieta

Tenía 90 años y fue cofundadora de Abuelas de Plaza de Mayo. En 1984 consiguió reencontrarse con Paula Logares, en el primer caso de restitución de identidad resuelto mediante el Índice de Abuelidad, un avance histórico en la búsqueda de los hijos de desaparecidos durante la última dictadura.

Elsa Pavón, cofundadora de Abuelas de Plaza de Mayo y una de las referentes históricas de la lucha por los derechos humanos en Argentina, murió durante la madrugada de este jueves a los 90 años. Su historia quedó marcada por la búsqueda de su nieta Paula Logares, a quien logró recuperar en diciembre de 1984, en el primer caso en el que se utilizó el Índice de Abuelidad para confirmar un vínculo familiar y restituir una identidad apropiada durante la última dictadura cívico-militar.

La historia de Elsa estuvo atravesada por el secuestro y la desaparición de su hija, Mónica Grinspon, quien fue capturada el 18 de mayo de 1978 en Montevideo, Uruguay, junto a su pareja, Claudio Logares, y su hija Paula, que tenía apenas 23 meses.

La pareja fue trasladada clandestinamente a la Argentina y permaneció detenida en centros clandestinos de detención, entre ellos la Brigada de San Justo y el Pozo de Banfield. Tanto Mónica como Claudio continúan desaparecidos.

Tras el secuestro de sus padres, Paula quedó en manos del entonces subcomisario de la Policía Bonaerense Rubén Lavallén y su esposa, Raquel Leiro, quienes la inscribieron como hija propia. La niña fue localizada en Buenos Aires en julio de 1983. A partir de entonces comenzó el proceso para comprobar su verdadera identidad y establecer el vínculo biológico con su familia.

 

El primer caso resuelto con el Índice de Abuelidad

En 1984, los estudios genéticos confirmaron que Paula era hija de Mónica Grinspon y Claudio Logares, y nieta de Elsa Pavón. La investigación se convirtió en un hito para la lucha de Abuelas de Plaza de Mayo, ya que fue el primer caso resuelto mediante el denominado Índice de Abuelidad.

Se trató de una herramienta científica desarrollada para establecer la filiación genética entre niños apropiados durante la dictadura y sus abuelos y abuelas, ante la ausencia de sus padres desaparecidos.

El 13 de diciembre de 1984, la Justicia ordenó la restitución de la identidad de Paula. La resolución marcó un precedente histórico al reconocer los análisis genéticos como prueba judicial para demostrar la apropiación de una niña durante el terrorismo de Estado.

La recuperación de Paula no significó el final de la búsqueda para Elsa. Al momento de su secuestro, Mónica estaba embarazada, por lo que la familia mantuvo la esperanza de encontrar también al nieto o nieta que podría haber nacido durante el cautiverio de sus padres.

Además de su trabajo en Abuelas de Plaza de Mayo, Pavón fue cofundadora y presidenta de la Fundación Anahí, organización dedicada, entre otras tareas, a sostener la búsqueda de Clara Anahí, la nieta de Chicha Mariani, secuestrada cuando tenía apenas tres meses y que continúa desaparecida.

Incluso después de recuperar a Paula, Elsa siguió comprometida con la búsqueda de verdad y justicia. Participó como querellante en distintas causas judiciales vinculadas con los delitos cometidos durante la última dictadura.

Desde Abuelas de Plaza de Mayo la despidieron como una «referente fundamental de los derechos humanos» y destacaron su trayectoria y compromiso con la restitución de identidades.

Su historia quedó ligada a uno de los avances más importantes en la búsqueda de los nietos apropiados, la primera restitución de identidad lograda mediante el Índice de Abuelidad, un paso fundamental para miles de familias que todavía buscan a sus seres queridos.

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