MIéRCOLES, 03 DE JUN.

Se agudiza la guerra en Franja de Gaza, nuevas definiciones de candidaturas presidenciales en Bolivia y superdomingo electoral en Europa

Santiago Toffoli y Emilio Ordóñez analizaron la escalada en el conflicto bélico en Medio Oriente, las definiciones de cara a las elecciones en Bolivia y el superdomingo electoral en Europa.

 

En un nuevo programa de Café Internacional, y en un formato especial, se abordó una agenda poblada con temas que tendrán sus resonancias en sus respectivas regiones. Primeramente, la guerra entre Israel y el grupo islamista Hamas empieza a recrudecer, de cara a un nuevo enfoque que privilegia la ocupación territorial efectiva. En segundo lugar, empieza a tomar forma la oferta de candidaturas en Bolivia de cara a las elecciones de agosto, las que probablemente serán las primeras sin Evo Morales en la grilla de partida. Por último, las elecciones generales en Rumania, Polonia y Portugal produjeron resultados que refuerzan el escenario de una extrema derecha en ascenso, pero con una centroderecha todavía competitiva y victoriosa.

La guerra en Gaza continúa y va tomando nuevos contornos tras la ruptura de la tregua por parte de Israel a mediados de marzo, habida cuenta del anuncio por parte del gobierno israelí del comienzo de una nueva etapa en el conflicto, marcada por el fin de los operativos de incursión militar y centrada en la ocupación del terreno mediante el aumento de las zonas de amortiguación, así como el desplazamiento de la población civil hacia el sur del territorio gazatí. Una política que parece alejarse de otras prioridades como la del rescate de los rehenes aún en poder de Hamas y que empieza a erosionar las relaciones entre Israel y algunos aliados occidentales, tales como Reino Unido, Canadá, Francia o el propio Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, parece tomar cada vez más distancia de su contraparte israelí, Benjamìn Netanyahu. Si bien este último parece haber cedido ante las presiones internacionales habilitando el ingreso de ayuda internacional en cuentagotas, los avances en el terreno siguen y la diplomacia, abocada a la búsqueda de un alto el fuego, sigue estancada.

Mucho más cerca de nuestro país geográficamente hablando, el panorama electoral en Bolivia empieza a tomar forma de cara a los comicios presidenciales del próximo 17 de agosto. Al anuncio del presidente Luis Arce de no presentarse a la reelección, se le sumó esta semana el rechazo por parte de las autoridades electorales de la candidatura del ex-presidente Evo Morales, quien ya tenía cuestionamientos judiciales en este sentido. Por otro lado, queda en suspenso la habilitación de la chapa electoral de la figura más fuerte de la izquierda boliviana, el presidente del Senado, Andrónico Rodríguez. Una situación inédita en la izquierda boliviana, dividida entre su figura histórica y su alfil de recambio, a lo que se suma una derecha dividida y sin recambio a la vista, todo lo cual deja un panorama abierto a las sorpresas pensando en la cita de agosto.

El tercer tema trató de las elecciones que tuvieron lugar simultáneamente el pasado domingo 18 en Portugal, Polonia y Rumania, en las que la centroderecha salió ganadora en diferentes instancias. En el país luso, se revalida la figura del actual primer ministro Luis Montenegro (36% de los votos) y se consolida a su vez el atractivo de la extrema derecha de Chega! y su candidato André Ventura (24%), cambiando definitivamente el tradicional bipartidismo portugués con el tercer lugar del otrora poderoso socialismo. En Polonia, habrá segunda vuelta entre el liberal Rafal Trzaskowski (31,3%), afín al primer ministro Donald Tusk, frente a su rival conservador Karol Nawrocki (29,5%). Un ballotage pautado para el próximo 1 de Junio y que se da en un país que forma parte fundamental del armado de poder europeo y que ha sido un puntal regional en la ayuda de guerra a Ucrania. En Rumania, la victoria del alcalde de Bucarest, el europeísta Nicusor Dan (55%) puso un freno al avance de la extrema derecha representada en el ultranacionalista George Simion (45%), dando fin a un convulso período electoral que tuvo una suspensión electoral, una inhabilitación de candidatos y una crisis política de proporciones que, se espera, sea superada por el nuevo gobierno.

Cerrando el programa, como siempre, la habitual Última Columna de Lautaro Murialdo trató acerca de un punto de encuentro en el tumultuoso presente político boliviano: el apoyo a su Selección nacional con el objetivo de clasificar al próximo Mundial. En este sentido, mucho ha colaborado la habilitación del estadio de El Alto, ubicado a 4150 mts. sobre el nivel del mar. Desde que Bolivia jugó de local aquí no registra derrotas en Eliminatorias, estando muy cerca de los puestos de repechaje, y contribuyendo a calmar los ánimos en un país políticamente agitado.

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