MIéRCOLES, 03 DE JUN.

Colocan transmisores GPS para estudiar y proteger al tordo amarillo

La iniciativa busca seguir los movimientos de esta especie en peligro de extinción y generar información para su conservación. Participan organizaciones científicas, voluntarios y actores locales.

Con el objetivo de fortalecer la conservación de una de las aves más amenazadas del país, especialistas comenzaron a colocar transmisores GPS en ejemplares de tordo amarillo. En este sentido, el monitoreo permitirá conocer en detalle sus desplazamientos y comportamientos, aportando datos fundamentales para evitar su desaparición.

En efecto, el tordo amarillo (Xanthopsar flavus), declarado Monumento Natural de Entre Ríos, atraviesa una situación crítica, su población en Argentina no supera los mil ejemplares. Por ello, la implementación de tecnología de seguimiento representa un avance significativo en la generación de información científica para su protección.

Asimismo, la especie enfrenta múltiples amenazas. Por un lado, la pérdida y fragmentación de su hábitat, producto del avance agrícola y forestal, reduce sus áreas de nidificación.

Por otro, se suman factores como el parasitismo de cría, el tráfico ilegal y la depredación de huevos y pichones, que afectan directamente su reproducción.

Desde 2015, cada primavera se desarrolla un trabajo de campo que involucra a observadores de aves, investigadores, voluntarios y técnicos.

En este marco, primero se localizan las colonias de nidificación y, posteriormente, se instalan campamentos cercanos. Allí, los denominados “Guardianes de Colonia” monitorean a diario los nidos y protegen a las aves durante todo el período reproductivo.

En tanto, la última campaña realizada en el departamento de Gualeguaychú, se colocaron transmisores GPS a 25 ejemplares adultos. Estos dispositivos, que pesan menos de dos gramos, permiten obtener coordenadas precisas sin alterar el comportamiento natural de las aves.

El objetivo principal, entonces, es conocer los desplazamientos de la especie durante el invierno, una etapa aún poco estudiada. Si bien ya se identificaron algunos sitios de nidificación, sus movimientos posteriores siguen siendo un interrogante.

De este modo, la información recolectada permitirá identificar áreas clave utilizadas por el tordo amarillo y comprender mejor sus patrones de movimiento. En consecuencia, estos datos serán esenciales para diseñar estrategias de manejo más eficaces y priorizar zonas de conservación.

En ese sentido, los especialistas destacaron que la recuperación de la especie requiere del compromiso colectivo. Por esta razón, invitan a la comunidad a reportar avistamientos, ya que la participación ciudadana resulta clave para complementar el monitoreo científico.

Actualmente, el proyecto articula el trabajo de diversas instituciones, como Aves Argentinas, el Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL-CONICET) y el municipio de Gualeguaychú, junto a organizaciones locales y voluntarios que impulsan la conservación de esta especie emblemática de los pastizales del noreste argentino.

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